viernes, 12 de febrero de 2010

Pasado y futuro deseado

EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO DE LA REPÚBLICA ESPAÑOLA.

A todos los que la presente vieren y entendieren, sabed:

QUE LAS CORTES CONSTITUYENTES, en funciones de Soberanía Nacional, han aprobado el acta acusatoria contra D. Alfonso de Borbón Habsburgo-Lorena, dictando sentencia condenatoria, en uso de su soberanía, en la forma siguiente:

Las Cortes Constituyentes declaran culpable de alta traición, como fórmula jurídica que resume todos los delitos del acta acusatoria, al que fue rey de España, quien, ejercitando los poderes de su magistratura contra la Constitución del Estado, ha cometido la más criminal violación del orden jurídico de su país, y, en su consecuencia, el Tribunal soberano de la Nación declara solemnemente fuera de la Ley a D. Alfonso de Borbón y Habsburgo-Lorena. Privado de la paz jurídica, cualquier ciudadano español podrá aprehender su persona si penetrase en territorio español.

Don Alfonso de Borbón será degradado de todas sus dignidades, derechos y títulos, que no podrá ostentar legalmente ni dentro ni fuera de España, de los cuales el pueblo español, por boca de sus representantes elegidos para votar las nuevas normas del Estado español, le declara decaído, sin que pueda reivindicarlos jamás ni para él ni para sus sucesores.

De todos los bienes, derechos y acciones de su propiedad que se encuentren en el territorio nacional se incautará, en su beneficio, el Estado, que dispondrá el uso conveniente que deba darles.

Esta sentencia, que aprueban las Cortes soberanas Constituyentes, después de publicada por el Gobierno de la República, será impresa y fijada en todos los Ayuntamientos de España, y comunicada a los representantes diplomáticos de todos los países, así como a la Sociedad de las Naciones.”

En ejecución de esta sentencia, el Gobierno dictará las órdenes conducentes a su más exacto cumplimiento, al que coadjuvarán todos los ciudadanos, Tribunales y Autoridades.

Madrid, veintiséis de noviembre de mil novecientos treinta y uno.

MANUEL AZAÑA



(Gaceta de Madrid, 28 noviembre 1931)

6 comentarios:

Lisístrata dijo...

agua de borrajas! lástima! Anda que no se ha crecido la monarquía y como salvadora de la patria. y la bufonada hoy, cual si fueran mesias salvadores los de la Zarzuela, glorificada hasta por el mísmisimoantimonárquico Carod Rovira ya es el esperpento del to.

Aquí pasa tol mundo por el aro, sin rechistar, luego nos pasarán, no, nos seguirán pasando, por la piedra a tos.

azotacuras dijo...

Tened cuidado con lo que decís, tanto Morgan como Lisis, que por menos de ello está Garzón como está.

Salud y República y, como decían aquellos que todos sabemos, "Al Yanqui y al Borbón, perdigón".

PD Me extraña sobremanera el silencia de Josefo, Apóstata y Republicano donde los haya, en estos temas.

Melastregues dijo...

Viva la IIIª

Lisístrata dijo...

No Azota, no te preocupes, al menos por mi, yo no tengo influencia mediática, soy una insignificante "pelindrinilla" q no mueve tras de sí salvo a sí misma. Pero por si alguien me escucha, seguiré manifestando lo que pienso y creo:

VIVA LA TERCERA REPÚBICA

Lisístrata dijo...

Repasando "Público" me encontré con los representa qué? de los trabajadores y me acordé del simpático holgazán.

four you with love! ejjejeje

Josefo el Apóstata dijo...

Efectivamente Azota, no podía dejar de comentar esta estupenda entrada, y oportuna también. Con tanto acto fascista y la bajada del Borbón desde su limbo real a la escena política, hacía falta un recordatorio republicano para que no se nos olvide que ¡ya falta menos para la IIIª!
Ser republicano no es lo mismo que ser anticlerical, pero tampoco es tan distinto, al menos para mí. Con más tiempo, del que últimamente ando escaso, os daré la brasa sobre la república como necesidad imperiosa para la regeneración democrática. Seguro que la abolición de la monarquía no es suficiente para esta regeneración, pero creo que sí es necesaria y, por lo tanto, se convierte en una prioridad. En este país, la monarquía y la iglesia católica, son algo más que símbolos… Bueno, seguimos con un par de güikis en Güeska, para que me podáis llamar pesao, como siempre que doy el turre con la república…
Lisis, ¡que güen pin republicano!