martes, 22 de marzo de 2016

TERESA DE CALCUTA, NO TAN SANTA...

Tomado de huffingtonpost.es, artículo de la india Krithika Varagur.

El 4 de septiembre, la Madre Teresa pasará a ser santa Teresa. Esto no sorprende a nadie; fue beatificada en 2003, lo cual marca el camino hacia la canonización. Pero es lo último que necesitábamos. Ella no fue ninguna santa.

Canonizar a la Madre Teresa significaría sellar su problemático legado, que incluye conversiones forzadas, relaciones cuestionables con dictadores, una mala gestión y unos pésimos cuidados médicos. Lo peor de todo es que ella fue la persona blanca por excelencia que se puso al servicio del tercer mundo -la razón de su imagen pública- y la fuente de desmesuradas cicatrices en la psique poscolonial de India y su diáspora.

Un estudio de 2013 de la Universidad de Ottawa desmontó el "mito de altruismo y generosidad" que rodea a la Madre Teresa, concluyendo que su santificada imagen no se correspondía con los hechos, y que era básicamente el resultado de una potente campaña de los medios por parte de una Iglesia católica descompuesta.

Los médicos observaron condiciones antihigiénicas, incluso insalubres, comida inapropiada y ningún analgésico, no por falta de financiación -ese no era un problema para la orden de la Madre Teresa-, sino por lo que los autores del estudio califican como una "concepción particular del sufrimiento y la muerte".

"Hay algo bello en ver cómo los pobres aceptan su suerte de sufrir como en la Pasión de Cristo. El mundo gana mucho de su sufrimiento", dijo una vez la Madre Teresa a un extrañado Christopher Hitchens, periodista y autor de ensayos centrados en la religión, entre otros temas....