domingo, 10 de abril de 2016

PERO SÍ SE PUEDE SER IDIOTA Y OBISPO...

Tomado de andalucesdiario.es

El obispo de Córdoba en su más reciente carta semanal ha defendido que “no se puede ser ecologista y al mismo tiempo partidario de eliminar los seres humanos engendrados y no deseados, como si fuera material de desecho”, porque “la vida está antes que cualquier decisión humana y por eso merece todo el respeto del mundo”.

En otra carta pastoral, titulada ‘Navidad y Familia’ y difundida a finales de 205, el prelado sostenía que los hijos solo pueden nacer del “abrazo amoroso” de los padres y “no puede sustituirse nunca por la pipeta de laboratorio, la fecundación in vitro”. “Todo tipo de fecundación artificial”, sentenciaba, “rompe la armonía de la creación”.

Aunque cuando, en opinión de muchos, monseñor Fernández llegó más lejos fue en enero de 2011. Entonces aseguró que la Unesco había concebido nada menos que un plan para “hacer que la mitad de la población mundial sea homosexual”. Al año siguiente tampoco estuvo mal: en octubre de 2012 equiparó el aborto y el asesinato de los pequeños Ruth y José, a los que su padre mató y luego incineró para vengarse de la madre de los niños.