martes, 17 de mayo de 2016

PARA MEAR Y NO ECHAR GOTA: EVIDENCIAS "CIENTÍFICAS" SOBRE LAS BONDADES DE IR A MISA


Tomado de abc.es

Asistir a misa es bueno para la salud. Así lo demuestra un estudio publicado este lunes en la edición on line de la revista «Jama Internal Medicine». Según la investigación realizada por un grupo de científicos del Havard Chan School of Public, aquellas personas que asisten más de una vez a la semana a los oficios religiosos tienen un 33 por ciento menos riesgo de morir que aquellas que no hacen.

Es más las personas que acuden a la Iglesia una vez a la semana tienen un 27 por ciento menos riesgo de morir por una enfermedad cardiovascular y un 21 por ciento menos de fallecer a consecuencia de un cáncer.

La práctica religiosa está muy extendida en Estados Unidos. Cerca del 40 por ciento de la población admite asistir a los servicios religiosos al menos una vez a la semana, pero los efectos de la espiritualidad sobre la salud no estaban claros. Ante la falta de una evidencia científica, este grupo de investigadores utilizaron los datos estadísticos de 74.534 mujeres, que participaron entre 1992 y 2012 en un informe sobre la Salud de las enfermeras.

A lo largo de 16 años, las enfermeras respondieron cada dos años cuestionarios sobre su dieta, estilo de vida y estado de salud, y cada cuatro años sobre su asistencia a los servicios religiosos. De las 74.534 mujeres analizadas, 14.158 admitieron asistir a misa más de una vez a la semana, 30.401, lo hacían una vez por semana y las 17.872 restantes no asistían nunca. La mayoría de los participantes del estudio eran católicas o protestantes.

«Nuestros resultados sugieren que puede haber algo importante detrás de la religión y la espiritualidad. Los beneficios de asistir a los servicios religiosos parecen estar relacionados con un mayor apoyo social, menos consumo de tabaco y un menor riesgo de sufrir depresión, ya que estas personas tienen una perspectiva más optimista y esperanza de la vida», afirma Tyler J. VanderWeele, profesor de Epidemiología en Havard Chan School of Public y coautor del estudio.

La muestra del estudio solo incluía a personas de raza blanca, del mismo nivel socioeconómico y todas eran enfermeras.

N.R. No hago comentarios, sigo sobre la columna... que me da la risa

4 comentarios:

Kassiopea. dijo...

Osea que los que van a misa fuman menos. Ahora entiendo por qué fumo tanto jajajaja.

StM[] dijo...

¿Entonces, por qué a aquel sacerdote misionero lo mató un árbol al troncharse, durante una tormenta en un país africano, mientras dormía en su tienda de campaña?
¿Por qué a aquel otro sacerdote misionero en Huarochirí, lo mató el cáncer?
¿Por qué a aquel otro sacerdote, profesor y párroco de un lugar de Pontevedra lo metieron, primero 15 años al trullo, por pederastia, y luego el T.S. le amplió la condena a 21?
¿Entonces, por qué una familia que iba mucho a misa en una población de Albacete, Casas de Lázaro, se envenenó con amanitas faloides y...ya se sabe qué pasó?

¿Por qué cada dos años, cada cuatro? ¿De cada bisiesto no dice nada?

¿Y no hicieron el estudio sobre los enfermeros y conductores que emplean esas horas del domingo para hacer deporte con sus parejas?

¿Y por qué no cuentan los estudios que dicen que viven lo mismo o más aquellos que no yendo a misa esos días viven más, porque viven más?

Eso, es como el talismán que empleaba aquella señora y su marido, una pulsera de esas con dos bolas, y que decían que les daba tanta suerte...Y yo les dije: Pues yo no las empleo y tengo o soy bastante más afortunado que vosotros.........Y se quedaron de piedra.

¿Por qué son tan imbéciles los que hacen estos "estudios"?

Sólo sé que en tiempos de democracia quienes salen mejor parados son las religiones...Y en tiempos de dictaduras no te quiero ni contar...

¿Por qué odian tanto a los homosexuales en Rusia y afines, por ejemplo? Es que hay mucho ortodoxo de los cojones

En fin...¿Por qué ?

StM[] dijo...

Ah, se me olvidaba, en los recintos cerrados no se puede fumar; ahora las parroquias para no perder adeptos y "fieligreses" van a poner terrazas para que sus parroquianos fumetas puedan asistir a los oficios desde esos lugares....

¿Vale, yo no fumo y no voy a misa? ¿Vivo por ello más o menos? ¿En qué quedamos, mata más el cáncer o es que durante la eucaristía se ralentiza de tal forma que éste no ataca porque lo dice su palabra sagrada?

Es alucinante que, por lo que se puede deducir de todo esto, quienes van a misa son auténticos fumetas y sólo van para echarse unos cuantos después de misa que les sabrán a gloria...No sufren depresión; lo cuál no es de extrañar pues con la retahíla que les debe meter el cura no hay dios que se agarre una peor...

¿Más optimistas? Por ahí si que no paso

Prefiero seguir siendo librepensador que un exfumador dominical

Melastregues dijo...

Ni ejercicios, ni dieta, ni zarandajas... A MISA!