viernes, 23 de diciembre de 2016

PEDIR PERDÓN NO ES HACER JUSTICIA

Tomado de elperiodico.com

A Emili Turú, máximo responsable de los Hermanos Maristas en todo el mundo, le honra haber confesado por fin que la congregación amparó, por acción u omisión, los abusos sexuales a menores cometidos en sus escuelas. Bien está que pida perdón a las víctimas indefensas por la sevicia de los depredadores sexuales que la institución tenía (¿aún los tiene?) a sueldo, y que lo haga sin tapujos: "No siempre hemos actuado con la delicadeza, rapidez y firmeza que esas situaciones pedían. O quizás no hicimos suficiente esfuerzo de prevención." Pero que no se equivoque: no basta con pedir disculpas.

La tardía petición de disculpas del catalán que dirige los Maristas no expía, sin embargo, los pecados cometidos por quienes durante décadas encubrieron a los pederastas. Ni tampoco disculpa las evasivas y las argucias de los responsables de la orden en Catalunya, que se han escudado en una anomalía jurídica, los plazos inexplicablemente cortos de prescripción del delito de abusos a menores, para enterrar el escándalo bajo el manto del silencio y el olvido.

El daño causado a quién sabe cuantos pequeños y la valentía de quienes han roto su torturado silencio para denunciarlo debería bastar para que los Maristas den un paso más y se personen ante la justicia para señalar a los presuntos culpables y a sus encubridores.

N.R. Sólo le ha faltado decir la famosa frase "y pido perdón si alguien se ha sentido ofendido...". Son una banda de cabrones que piensan que con pedir disculpas ya está todo solucionado