domingo, 9 de abril de 2017

DE CRISTOS, VÍRGENES Y ALCALDES CELESTIALES

Tomado de elplural.com

En los próximos días, 10.000 cofradías posesionarán por las calles y plazas de la mayoría de los pueblos y ciudades de España. Una celebración con un significado especial, mitad religioso mitad festivo. Todo ello en un país laico que afronta enormes contradicciones a la hora de abordar la relación entre la Iglesia y el Estado.

El último ejemplo lo protagonizó el pasado 3 de abril el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, cuando concedió la medalla al mérito policial al Hermano Mayor de la Congregación de Mena, en Málaga. Algo que sucede en una sociedad “secularizada” en la que sin embargo, los Cristos y la Vírgenes no sólo recorren las calles en Semana Santa. También ostentan el cargo de alcaldes o alcaldesas.

El último recuento, de agosto de 2016, cifraba en 120 las imágenes que han alcanzado, entre otros, el título de alcaldes celestiales. Los números hablan por si solos: 16 alcaldes perpetuos, en su mayoría Cristos, 18 medallas de oro o de la ciudad y otros honores militares a entes religiosos. Sin olvidar, claro está, la controvertida medalla de honor al mérito policial a la Virgen malagueña del Amor que el ex ministro Jorge Fernández Díaz se empeñó en conceder con las bendiciones finales del Tribunal Constitucional.

“El número de distinciones a entes religiosos tendrían que ir a menos y no a más en una sociedad más secular cada vez”, declaraba Andrés Carmona, vicepresidente de Laicismo.org. Para Carmona se deberían buscar “simbolismos neutros, no religiosos si estamos en contra de identificar lo religioso con lo público. Ojalá digamos en algún momento que con estas cosas vamos a menos”. Pero no parece.

1 comentario:

StM[] dijo...

Esto cada vez más se parece a la India, con sus más de 30000 mil dioses en menos de un día...
Ya verás, ya; todo empieza con una letanía...

Por otro lado; los ejércitos siempre han estado al lado de las religiones a las que defienden a capa y espada pues ellas mismas les infunden sus propios miedos y, contrariamente, su valor ante esa temeridad de verse muertos en el campo de batalla sin saberse a dónde ir en caso de fallecimiento.
Las murallas supuestas de la Jerusalén fueron tumbadas en una contienda que en apoyo y con el apoyo de su dios consiguieron luego.
Además necesitan siempre luchadores para defender sus ideas nacidas a saber cómo y de qué; y a esos soldados los llaman seguidores y ya muertos mártires...
En fin, poco queda o no, por contar en resumidas...