martes, 24 de abril de 2018

EXORCISMOS POR TELÉFONO, CURAMOS EL CÁNCER Y EL MAL DE OJO...

Tomado de elespanol.com

Al cardenal Ernest Simoni cuando ejercía como sacerdote en la Albania comunista en la que nació fue condenado en 1963 por celebrar una misa al presidente estadounidense Kennedy, que había sido asesinado un mes antes. Lo torturaron y metieron en prisión, donde le conmutaron la pena de muerte por 25 años de trabajos forzados.

Salió casi dos décadas después. Una vida de trastornos que sólo pudo resistir aferrado a la fe, hasta el punto que cuenta que durante su reclusión logró expulsar al demonio del cuerpo de decenas de compañeros detenidos.

Allí empezó Simoni su carrera contra el Mal. Aunque a sus 89 años, no sólo no ha pedido la jubilación, sino que mantiene una actividad frenética. Son tantos los casos que se le acumulan que reconoce practicar “varios exorcismos al día por teléfono”. “He curado al menos a 15 enfermos de cáncer, he conseguido que mujeres que no podían tener hijos terminaran dando a luz y todo por la gracia de Jesús”, asegura.

Según sus palabras, “muchos médicos no se lo explican”. Su receta “es la medicina más potente” y su praxis infalible: “A todos a los que les he hecho un exorcismo se han salvado”. Aunque el mérito no se lo lleva él, sino “el espíritu santo”, al que le atribuye el poder de derrotar a Satanás, incluso en el cuerpo de “muchos musulmanes”.

Debido a su edad el religioso albanés defiende que tiene el mismo porcentaje de éxito a través del móvil. Explica que inicia las conversaciones en su idioma, aunque después “el rito indica que al diablo hay que hablarle en latín”. “Me gritan, me insultan, pero les digo: ‘quieto’; y la posesión desaparece”, narra. Según él, algún demonio le ha llegado a confesar que “cuando escucha las palabras de la Virgen es peor el tormento que el infierno”.

2 comentarios:

Roberta Battini dijo...

Me parece que no lo encerraron por lo de Kennedy.

Melastregues dijo...

Es accesorio. La noticia es que a ese venerable anciano lo dejen ir por allí diciendo que cura el cáncer y saca demonios por teléfono. más propio de un sanatorio mental...