lunes, 29 de febrero de 2016

LA PUNTA DEL ICEBERG DE LA IGLESIA CATÓLICA

Tomado de elperiodico.com

Después de años de acusaciones y sospechas sobre el asunto, el cardenal conservador australiano George Pell -desde el 2014, una especie de superministro de Economía del Vaticano- ha reconocido ​este lunes ​“enormes errores" de la Iglesia frente a los casos de pederastia clerical en su país y ha admitido su participación en el encubrimiento de estos casos.

Por videoconferencia desde Roma, hablando ante la comisión que se está encargado de investigar casos ocurridos en Melbourne y Ballarat entre 1960 y 1990, Pell ha admitido que él mismo no está libre de culpa. "Debo decir que en aquellos días si un sacerdote negaba este tipo de actividades, yo me inclinaba fuertemente por aceptar su negación”, ha revelado.

La razón, ha contado, es que “el instinto era proteger de la vergüenza la institución, la comunidad de la Iglesia”. “Demasiadas quejas fueron descartadas y a veces fueron descartadas bajo circunstancias escandalosas”, ha precisado. “Hubo denuncias muy, muy, muy plausibles, hechas por gente responsable, que no fueron tomadas en consideración [por la Iglesia]”, ha añadido.

Pell ha asegurado no tener información sobre el comportamiento del exobispo de Ballarat, Ronald Mulkearns, quien enviaba al extranjero a los sacerdotes pederastas para que recibieran tratamientos psicológicos. Otro fue el caso del cura pederasta Gerald Ridsdale, quien fue responsable de decenas de abusos contra unos 50 menores cuando trabajaba como capellán en el colegio Saint Alipius de Ballarat entre las décadas de 1960 a 1980.