sábado, 14 de septiembre de 2019

EL HERMANO CURA DE VILLAREJO

Tomado de elconfidencial.com

El clérigo Pedro Villarejo, el hermano del excomisario José Villarejo, vuelve a la palestra informativa con la presentación de su nuevo libro 'Ganancias de lo perdido'. En una entrevista concedida a El Confidencial, el sacerdote explicó que con esta obra ha querido "contar la vida de los demás desde la mía. Los que aparecen en el libro son gente querida. Hay algunos que no aparecen porque no merecían la pena”. Al preguntarle por las personas a las que se refiere aclara que: “No se puede decir, porque si no merece la pena que salgan en estas páginas es porque no tienen que salir sus nombres”.

En el libro, presentado este viernes en un acto multitudinario en Estepona que estuvo presidido por su alcalde, José Maria Urbano, el párroco escribe frases como esta: “En este paraíso terrenal todos hemos mordido la manzana. Y todos le hemos echado la culpa a la serpiente, sin reconocer que cada uno lleva la suya agazapada bajo las alas del ángel”. Este periódico quiso interesarse por la aparición en sus memorias de su hermano pequeño, el excomisario José Manuel, actualmente encarcelado, acusado de organización criminal, cohecho y blanqueo de capitales. Preguntado sobre si en el libro se le mencionaba, el sacerdote contesta: “Es mi hermano ¿Cómo no voy a hablar de él? Estoy orgulloso de él, aunque ya sé por dónde va usted”. Sobre cómo está viviendo el mal trago del paso de su hermano por prisión, el clérigo no quiso contestar.

En el acto, Pedro Villarejo estuvo arropado por cientos de feligreses que acudieron a escuchar su alocución. Todos ellos hicieron piña con su párroco. “¡Dios mío, hay que ver las cosas que le preguntan los periodistas al pobre hombre, que es un santo!. ¡Qué mal gusto!”.

jueves, 12 de septiembre de 2019

EL RETIRO ESPIRITUAL EN EL "VALLE DE LOS CAÍDOS"

Tomado de publico.es

Mientras medio país estaba de vacaciones, los monjes benedictinos del Valle de los Caídos mantenían sus puertas abiertas para recibir a altos cargos de la Iglesia Católica. Lo hacían en un momento de especial trascendencia: puede que se trate del último verano de apología franquista en ese sitio, justamente donde aún reposan los restos del dictador Francisco Franco. La pelota está ahora mismo en el tejado del Tribunal Supremo, que se pronunciará el próximo 24 de septiembre.

En ese contexto, el obispo auxiliar de Madrid, Juan Antonio Martínez Camino y los obispos de Alcalá de Henares y Albacete, Juan Antonio Reig Pla y Ángel Fernández Collado respectivamente, dedicaron días estivales para dar misas en ese polémico templo. Así lo ha revelado la propia Abadía de la Santa Cruz del Valle de los Caídos desde su página web, en la que informa de las visitas recibidas a lo largo de julio y agosto. Lo hace precisamente a las puertas de que el Supremo haga público su fallo sobre la exhumación del dictador.

La visita de Martínez Camino tuvo lugar el jueves 11 de julio, coincidiendo con la celebración de la festividad litúrgica de San Benito, patrono de Europa y patriarca de los monjes de Occidente. El obispo auxiliar de Madrid se encargó de oficiar la misa de las 11.00 junto al Prior del Valle de los Caídos, Santiago Cantera.

El Obispo de Alcalá de Henares llegó al Valle de los Caídos el sábado 20 de julio y permaneció allí hasta el lunes 29. Durante su retiro en la Abadía celebró las misas conventuales de esos días. Según destacan desde el Valle de los Caídos, Reig Pla compartió “su cercanía entrañable con los monjes en las recreaciones comunitarias”.

Luego llegó el Obispo de Albacete, que permaneció de retiro en el Valle de los Caídos entre el 16 y el 19 de agosto. Fernández Collado ofició la misa conventual del día 18 y “compartió su simpatía y cercanía con los monjes”. En ninguno de estos casos se ha publicado el contenido de las homilías pronunciadas por los respectivos religiosos.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

PELOTAZO DE LAS MONJITAS (Y LIBRE DE IMPUESTOS)

Tomado de publico.es

La Congregación de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús se ha salido con la suya. Llevaban ya tiempo intentando vender el terreno que tienen en propiedad gracias a una donación del Conde de los Gaitanes en el año 1949 y que incluye a la Iglesia de las Esclavas en La Moraleja (Alcobendas). Pues bien, acaban de encontrar un comprador que va a pagar la nada desdeñable cifra de 5 millones de euros. Un pelotazo urbanístico en toda regla.

A las monjas les ha dado igual los deseos de Juan Ussía, el Conde de los Gaitanes, que hace setenta años les donaba ese terreno de unos 18.000 metros cuadrados y además ayudó a la construcción del templo religioso. Ahora, los herederos del Conde recuerdan que esa finca fue donada "para favorecer el culto y la religión" y de ninguna manera para especular.

En este tiempo, La Moraleja se ha convertido en una de las zonas con más renta per cápita por habitante de España y la calle donde se sitúa el templo, el paseo que lleva el nombre del propio conde, es una de las vías residenciales más caras.

El Ayuntamiento de Alcobendas ha intentado mediar para evitar la compra pero de nada han servido sus presiones para que el Arzobispado de Madrid no autorizara la venta. Es más, las monjas llevaban más de dos décadas intentando que el Consistorio recalificara ese suelo para poder venderlo por mucho más dinero. Petición que se les ha negado reiteradamente. La Entidad de Conservación de La Moraleja ha hecho lo imposible para preservar el culto en la iglesia y en abril registró una petición para que la Dirección General de Patrimonio Histórico incluya el edificio en el catálogo de bienes protegidos.

Hace ya quince años, las monjas vendieron por una cantidad similar parte del terreno al empresario y periodista Juan Luis Cebrián, entonces al frente del Grupo Prisa. Ahora se erige una mansión de 2.000 metros cuadrados útiles que hoy ha cambiado de inquilino.

Todavía no se saben quién ha comprado los 18.000 metros cuadrados ni qué fines les dará. El diario La Información apunta a tres posibles compradores.

martes, 10 de septiembre de 2019

130 MILLONES DE DINERO PÚBLICO PARA ESTO...

Tomado de eldiario.es

Más de 130 millones de euros. Es la cantidad de dinero público que recibieron en un curso escolar 71 centros educativos concertados con ayudas públicas que segregan a su alumnado por sexos. Se trata de 70 colegios religiosos y un centro de FP, de los que 68 son del Opus Dei. Fueron doce las comunidades que destinaron una parte de sus presupuestos autonómicos a financiar, en los cursos 2017-18 o 2018-19 (dependiendo de la región se aportan los datos de un curso u otro), centros que separan a niños y niñas en clase en algunas de sus etapas. En total, la cuantía de los conciertos alcanzó los 132.495.110 euros.

Son datos recopilados por eldiario.es de cada una de las administraciones regionales, a través de sus respectivos portales de transparencia y gabinetes de comunicación. Todas las administraciones, a excepción de Galicia, han facilitado a este medio la información solicitada.

La Comunidad de Madrid es el territorio que más apuesta por este modelo: su gobierno regional financió con 41,5 millones de euros a 18 escuelas de enseñanza diferenciada en el curso 2017-18. Catalunya fue la segunda comunidad que más dinero destinó, con 30 millones de euros a repartir entre 15 centros.

Las siguientes en el ranking son la Comunitat Valenciana, con 14,8 millones de euros para una decena de colegios, Euskadi, con seis centros y 12,5 millones de euros (ambas cifras corresponden al último curso académico, 2018-19), y Navarra, con un presupuesto de 11,6 millones de euros repartido entre dos centros.

Madrid no es solo la autonomía que más dinero destina a la educación concertada diferenciada; también es en la que esta financiación más ha crecido. Los gobiernos autonómicos del PP han contribuido a multiplicar por 10 el presupuesto de los colegios que segregan por sexos. Si en el curso 1999-00 había cuatro centros, en la actualidad existen 18. La aportación económica regional ha pasado durante este periodo de 4,1 a 41 millones por curso escolar.

lunes, 9 de septiembre de 2019

LA ASIGANTURA DE RELIGIÓN, SIN LÍMITES

Tomado de publico.es

La Comunidad de Madrid ha establecido un nuevo protocolo para la formación de clases en los cursos de Bachillerato. En este dispositivo, se exigirá un mínimo de 15 alumnos matriculados en materias troncales, específicas y de libre configuración autónomica para que se puedan llevar a cabo. La asignatura de religión no necesitará de este mínimo.

Así lo revela la Cadena Ser, que asegura que la Comunidad se remite a la ley estatal para tratar esta materia de estudio. En cuarto de la ESO, también se requerirá un mínimo para asignaturas como Biología o Física y Química, mientras que Religión y Valores Éticos se impartirán pese a contar con menos alumnado.

De esta manera, el gobierno presidido por Díaz Ayuso vuelve a incidir en este tipo de polémicas. La última noticia en torno a esto se produjo cuando el Gobierno socialista de Pedro Sánchez anunció que Religión dejaba de computar para selectividad.

Con un déficit acumulado de más de 7.000 millones en el gasto educativo y 26.000 docentes menos de los necesarios arranca el curso, según los sindicatos, que auguran que volverá a ser "un nuevo año perdido" si no se desbloquea el Gobierno, se revierten definitivamente los recortes y se deroga la Lomce.

"En la educación pública se ha creado un desfase de ratio de alumno por profesor", ha dicho este viernes el responsable de Educación de CSIF, Mario Gutiérrez Gutiérrez, que ha detallado que en 2018 era de 16,21 estudiantes por profesores, frente a los 15,40 de 2008.

domingo, 8 de septiembre de 2019

PROHIBIDO ELOGIAR AL MUERTO


Tomado de elperiodicodearagon.com

Los funerales de las parroquias y comunidades cristianas de la Diócesis de Huesca carecerán de intervenciones, discursos de elogio y cartas ajenas a la liturgia. Así lo indica el decreto firmado por el obispo de la diócesis de Huesca, Julián Ruiz Martorell, que entrará en vigor el 1 de octubre. Según dicho texto, se evitará leer cartas de despedida o escritos de agradecimiento, pronunciar discursos o alocuciones laudatorias o biográficas del difunto, ni elogios, ni elegías, añadir oraciones o lecturas que no estén contempladas en el ritual de exequias e interpretar música o cantos que no sean los adecuados para las exequias.

El delegado de liturgia de la diócesis de Huesca, Francisco Raya, explicó que se ha tomado esta medida porque «se están detectando muchas intromisiones ajenas a lo que es la celebración litúrgica», e incluso «muchas veces son intervenciones contradictorias al espíritu de la celebración sacramental que las exequias requiere».

El decreto está publicado en la página web de la diócesis de Huesca y en el texto se argumenta que se quiere dar un mayor sentido litúrgico al funeral. Apunta el texto además que «a lo largo de los siglos la forma de dar sepultura a los cristianos ha ido variando y acomodándose a los distintos tiempos y lugares, si bien la fe en la resurrección de los muertos ha permanecido invariable». La decisión ha causado mucha polémica.

N.R. Lo que deberían prohibir son las homilías: en la mayor parte de los casos el cura no conoce al finado. El discurso es siempre repetitivo y ganso ("debemos estar alegres porque nuestro hermano/a ha resucitado en Cristo y tal y tal y los que estéis tristes sois una banda de jumentos..."). El olor a incienso es una mierda apestosa y fuera del tiempo y del espacio. Por último, el obispo es un babosito.

sábado, 7 de septiembre de 2019

EL MONJE DEPREDADOR SEXUAL

tomado de elpais.com

El monje Andreu Soler fue "un depredador sexual y un pederasta" que abusó de menores en la abadía de Montserrat, con total impunidad, durante casi tres décadas. Es una de las principales conclusiones de la comisión independiente creada por el abad de Montserrat para investigar los abusos de Soler, que fueron destapados por EL PAÍS. Durante 40 años, el monje dirigió la agrupación scout católica Els Nois de Servei de la abadía de Montserrat. La comisión constata que Soler actuaba cada vez con mayor agresividad y que "había rumorología suficiente" entre las paredes del monasterio sobre su comportamiento como para que se hubiese actuado antes contra él.

El informe, breve pero contundente, revela dos casos de abusos que hasta ahora permanecían en las sombras. Su autor fue el responsable de la Escolanía de Montserrat, identificado por las siglas V. M. T. Ambos abusos fueron cometidos en 1968. La comisión ha documentado que Cassià Maria Just, que ocupaba entonces el cargo de abad, informó "con transparencia" a las familias y apartó de inmediato al monje. Este dejó el monasterio y la orden religiosa en 1980 y contrajo matrimonio. El documento constata las diferencias entre el caso de V. T. M., que fue capaz de un "cambio de conducta", y el de Andreu, que hizo del abuso "un modo de vida, un patrón de conducta sin arrepentimiento, ni propósito de cambio, ni admisión de culpa".

La comisión, que ha recibido 12 denuncias en el correo electrónico que habilitó para ello, reprocha que en los abusos a los scouts, que Soler cometió entre 1972 y 2000, "se omitió cualquier tipo de actuación", aunque no ha podido concluir si Sebastià Bardolet, abad del monasterio entonces y que ahora tiene 85 años, "escondió lo que sucedió o simplemente actuó por desconocimiento de la situación, ya que existen versiones contradictorias". Sin embargo, reconoce que "había rumorología suficiente para justificar una acción encaminada a reunir a los padres, actuar contra el hermano Andreu o haberlo apartado preventivamente" de la agrupación scout Nois de Servei que él mismo había fundado.

Una buena parte del relato está dedicado a las víctimas. Lograran o no escapar de los abusos del monje, la "huella" que dejó en los menores la figura de Soler fue "imborrable", así como también lo han sido las "consecuencias emocionales y psicológicas".