sábado, 31 de octubre de 2009

El obispo sinvergüenza


Como "el toro de la vega" es una salvajada, desde antiklerical, proponemos una alternativa.

Consiste en hacer circular por las calles de Tordesillas al obispo de Sigüenza-Guadalajara tocado con una cabeza toro y vestido con su habitual uniforme de mamarracho.

Los habitantes del pueblo, a pie o a caballo, con palos, terminados en esponjas, mojadas con pintura roja o vinagre --a imitación del crucificado--, pueden azuzarle, empujarle, darle de beber en una bota un buen vino de Valladolid (tampoco hay que excederse), o simplemente pasar olímpicamente del sujeto. Si tiene éxito el festejo, podría extenderse a otros pueblos en los que la crueldad con los animales, es norma, desde tiempos inmemoriales e ir cambiando las costumbres con las que nos identifican a los habitantes de nuestra "pell de brau".

2 comentarios:

Melastregues dijo...

Grande eres, Morgan

Lisístrata dijo...

pues nada, saliendo gratis el pasear a los obispos vestidos de mamarracho por fiestas populares, los sociatas se dedican a pactar en los despachos la venida del mamarracho mayor, el grajo negro forrado de blanco. Y según informan en la prensa (eso sí en un artículo bien escondido aunq muy comentado, pasadlo ), se van a gastar 50 millones de eurazos. INDECENDIA TOTAL TAL Y COMO ESTÁ EL PATIO DE MISERIA

Con razón los obispos se quedaron en sus casitas calladitos como putas en la charlotada q arengaron para el 17-O. GRRRR!