domingo, 25 de diciembre de 2016

ESAS MONJITAS TAN BUENAS

Tomado de elmundo.es

A juicio la monja que ayudó a un ex viceministro kirchnerista a esconder una fortuna en un convento.
Un ex alto cargo kirchnerista, José López, trató de esconder entonces en un convento de clausura de la provincia de Buenos Aires varios bolsos con unos nueve millones de dólares de dudosa procedencia. Ahora, una de las monjas que ayudó a López a esconder su fortuna ha sido imputada en la causa abierta por la justicia y tendrá que afrontar un juicio oral por un presunto delito de encubrimiento.Celia Inés Aparicio, de 78 años, conocida como la hermana Inés, fue la encargada de abrir la puerta del convento -ubicado en la localidad bonaerense de General Rodríguez- cuando López se presentó allí la madrugada del 14 de junio con varios bolsos y un fusil automático.

El ex viceministro de Obras Públicas kirchnerista había lanzado por encima del muro exterior del convento varios bolsos repletos de dólares antes de que las monjas le abrieran la puerta. Fue detenido poco después ante la llamada de un vecino a la policía. Ahora se investiga si el dinero era parte de los sobornos que López habría recibido durante su etapa al frente de la licitación de obras públicas, cargo que ocupó durante más de una década. López está en prisión preventiva desde junio y será procesado por un presunto caso de corrupción. La hermana Inés aparece en los vídeos que se divulgaron en su momento y en los que se aprecia cómo le abrió la puerta del convento a López y le ayudó a meter los bolsos dentro, donde se encontraban también varias monjas de avanzada edad.

La religiosa señaló que ella sólo cumplió órdenes de la madre superiora, Alba Martínez, de 95 años y sobreseída por la justicia por sufrir un "deterioro cognitivo". Según la hermana Inés, fue Alba quien habló con la mujer de López por teléfono esa noche antes de que el ex funcionario K se presentara en el convento.Las monjas "orantes y penitentes" del Monasterio de Nuestra Señora de Fátima ya habían visto a López varias veces antes de su intempestiva visita de mediados de junio. Conocido como el "monasterio K", el convento fue un lugar de peregrinación de varios altos cargos kirchneristas durante la última década. Al frente del monasterio estuvo hasta su muerte este año monseñor Rubén di Monte, conocido popularmente como el "arzobispo K".