lunes, 5 de septiembre de 2016

SANTOS EJEMPLARES?

Tomado de elpaís.com Juan J. Bedoya.

Cómo se produjo la pasmosa sublimación en vida de la nueva santa no es un misterio. Teresa de Calcuta fue muy crítica con Juan XXIII y con las reformas del Concilio Vaticano II, y groseramente agresiva con los obispos, teólogos, sacerdotes y monjas de la liberación, así que el papa Juan Pablo II la tomó muy pronto como bandera de su restauración eclesial. El papa polaco maquinó incluso un mecanismo para facilitar la pronta proclamación de la monja como beata y santa, en un proceso inusitadamente rápido. Sin duda, pensaba también en hacer lo mismo con otro de sus iconos, el fundador del Opus Dei, san Josemaría Escrivá, también ‘santo súbito’.

Para ello, simplificó los mecanismos de selección de santos. Lo hizo en 1983, aboliendo la figura del abvocatus diaboli (el abogado del diablo). Hasta esa reforma, los procesos en sus tres etapas (venerabilidad, beatificación y canonización) imitaban las formas de un juicio civil, que podía durar siglos, en el que un postulador del futuro santo sometía sus conclusiones al examen de un fiscal que reclamaba pruebas, o rechazaba milagros de pacotilla o deficientemente documentados.

Entre las críticas que recibe el modelo de caridad de Teresa de Calcuta sobresale la de que no era tanto una amiga de los pobres, como una amiga de la pobreza. Quien mejor ha documentado ese aspecto es Christopher Hitchens en ‘La postura del misionero. Madre Teresa en la teoría y la práctica’, autor también del documental ‘Ángel del Infierno’. Acompañó a la santa por las calles de Calcuta y escuchó de su boca cómo elogiaba la pobreza, la enfermedad y el sufrimiento como “regalos del cielo”, y decía a la gente que aceptase esos regalos alegremente. Su famosa clínica en aquella ciudad le pareció un moridero, un lugar en el que el tratamiento médico era rudimentario o inexistente. “Pero cuando ella cayó enferma, voló en primera clase a una clínica privada de California”, remacha Hitchens. Un resumen de su demoledor relato está publicado en español en ‘Amor, pobreza y guerra” por la editorial Debate, en 2010. Se titula ‘El diablo y la madre Teresa’, y resume su insólita (y muy sonada) comparecencia en el Vaticano ante la comisión que empezaba a debatir sobre la santidad de la madre Teresa apenas un año después de su muerte.