jueves, 18 de diciembre de 2014

35 NUEVOS LEGIONARIOS A LUCHAR, LEGIONARIOS A MORIR...

Tomado de larazon.es
El cardenal De Paolis ordenó a 35 sacerdotes de los Legionarios de Cristo, entre ellos doce mexicanos, un español, tres colombianos, tres brasileños y un guatemalteco. La ceremonia se celebró en la basílica de San Juan de Letrán de Roma y en ella participaron cientos de personas entre familiares y miembros de la Legión de Cristo.

La congregación de los Legionarios de Cristo fue fundada en México en 1941 por el sacerdote Marcial Maciel, condenado posteriormente por el papa Benedicto XVI (2005-2013) por sus "gravísimos e inmorales" comportamientos y por la vida que llevó "sin escrúpulos y sin verdadero sentimiento religioso".

Desde antes de la muerte del papa Juan Pablo II (1978-2005), el cardenal Joseph Ratzinger, prefecto de la Congregación de la Doctrina de la Fe, ya seguía los pasos de Maciel, pero no fue hasta el 2006 cuando, ya como papa, le castigó por los abusos sexuales que cometió durante décadas a seminaristas.

En marzo de 2009 ordenó inspeccionar la orden a cinco obispos y posteriormente los Legionarios reconocieron que Maciel abusó sexualmente de seminaristas menores y llegó a tener varios hijos con diversas mujeres. Para sanear la congregación, Benedicto XVI nombró en 2010 al cardenal italiano Velasio De Paolis, quien en los últimos meses ha procedido a sustituir a la cúpula de los Legionarios.

N.R. En vez de eliminar esta secta de Maciel, la han reconvertido a legionarios sin Maciel.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

martes, 16 de diciembre de 2014

EL OBISPO DE GRANADA VIVE COMO UN MARAJÁ

Tomado de publico.es
Vive en un palacio en el que dispone de unos mil metros cuadrados para su residencia particular, veinte veces mayor que el apartamento de cincuenta metros que ha elegido el Papa Francisco en la Casa Santa Marta. Recibe de la Conferencia Episcopal un sueldo mensual de 1.200 euros al mes. Gasta una media de 2.000 a 3.000 euros mensuales con la Visa oro que corre a cargo de la diócesis. Tiene todos los gastos cubiertos y unos ‘extras’ que suponen más de 180.000 euros al año sin contar los costes disparatados de los centros de estudio y las sociedades limitadas que ha creado, ni los gastos de la Curia (la oficina administrativa de apoyo al arzobispo) ni las nóminas de la ‘legión’ de seglares del movimiento ultraconservador Comunión y Liberación que ha colocado.

Javier Martínez, el arzobispo de Granada, no es el mejor ejemplo de la “Iglesia pobre y para los pobres”. Coche con chófer, secretarias, servicio doméstico, cocinera… Nada que ver con la “austeridad y humildad” que pide el Pontífice para los discípulos de Pedro. Ni con el personal que tenía a su servicio su antecesor en el cargo, el cardenal y arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares: un secretario que era sacerdote y una asistenta a media jornada.

Sueldo y Visa oro aparte, el arzobispo percibe unas retribuciones en especie que llegan a ser escandalosas. Utilización de vivienda y vehículo, manutención, viajes, teléfono, gastos de libre disposición… forman parte del salario en especie por las que cualquier mortal tendría que tributar en su declaración de la renta. ¿Lo hace el arzobispo? Javier Martínez está por encima del mínimo exento de la declaración de la renta con los ingresos salariales que recibe de la Conferencia Episcopal (1.200 euros al mes) y el complemento que cobra de la diócesis (8.893 euros al año). Que incluya en su declaración los pagos directos de consumos, bienes y servicios que carga a la diócesis es otra historia.

En el año 2009, en plena crisis económica y financiera, los gastos del arzobispo le costaron a la diócesis 183.167,13 euros. Sus desplazamientos, consumo de teléfono, gastos de representación y complementos de retribución y libre disposición supusieron 29.000 euros. Sus dos secretarias costaron 91.621 euros (incluyendo sus nóminas y seguridad social) y los gastos de la residencia arzobispal (funcionamiento, teléfono, personal seglar y prima de seguro), 60.543 euros, sin incluir consumos de calefacción o servicio de limpieza, que se cargaban en el capítulo de gastos generales.

lunes, 15 de diciembre de 2014

ROUCO DEJA POR FIN EL PALACIO EPISCOPAL Y SE MUDA A UN MODESTO ÁTICO DE 400 METROS

Tomdo de publico.es
Pese a que ya no es arzobispo en ejercicio, el cardenal Antonio María Rouco Varela continúa residiendo en el Palacio Arzobispal de Madrid. Mientras tanto, el nuevo arzobispo de la capital, Carlos Osoro, vive en un pequeño apartamento cedido por unas religiosas en el barrio de Chamberí. La situación es tan hilarante que hasta el propio papa Francisco –el mismo que lo ha elegido para cambiar el rostro de la Iglesia española– se refirió a ella hace dos semanas, cuando recibió en Casa Santa Marta a Osoro: "¿Qué, ya tiene un lugar donde vivir?".

Lo cierto es que, tras muchas presiones –e ideas peregrinas, como denominar al palacio "Casa de los Obispos" y recluir a su sucesor en la planta baja del edificio–, Rouco Varela tiene decidido abandonar el palacio. Todavía no hay fecha para ello, pero sí lugar de destino... que no es otro que un lujoso apartamento, de más de 400 metros cuadrados.

La casa, con vistas a la sierra y a El Prado, dispone de siete dormitorios y es propiedad del Arzobispado. Sus moradores hasta la fecha son cuatro sacerdotes pertenecientes a Comunión y Liberación –el mismo grupo al que pertenece el polémico arzobispo de Granada, Francisco Javier Martínez–, que se están mudando a un piso de la calle Barquillo.

domingo, 14 de diciembre de 2014

sábado, 13 de diciembre de 2014

CURA CONDENADO EN GRANADA A 10 AÑOS POR ABUSAR DE DOS MENORES


Tomdo de europapress.es
La Sección Primera de la Audiencia de Granada ha condenado a un misionero a diez años de prisión por delitos de abusos sexuales a dos niños menores de edad aprovechándose de una “situación de manifiesta y notoria superioridad” no sólo por la diferencia de edad, sino también de su imagen de persona de “credibilidad y bondad extraordinaria”, como religioso caritativo.

Sin embargo, el tribunal, que considera probados los dos casos y resalta la extraordinaria “sinceridad” de los testimonios, ve prescritos los hechos denunciados por uno de ellos, el de un joven granadino que hoy tiene 36 años y que habría sufrido hasta 1992 los abusos, que acabó llevando a los tribunales 20 años después.

Por ello, impone para el procesado, Alfonso J.R.O., la pena de 10 años de prisión por el otro caso, por un delito continuado de abusos sexuales, con la prohibición de aproximación y comunicación a su víctima, a la que además deberá indemnizar en 40.000 euros; y le absuelve del otro delito que estaba acusado, por prescripción del mismo.

Según se declara probado en la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, el primero de los casos se remonta a 1990, cuando el inculpado, que en aquella época colaboraba con la comunidad parroquial de Huétor Tájar. El joven, que aún no tenía cumplidos los doce años, entró a formar parte del coro y poco a poco fue tomando confianza con el acusado, sobre todo a raíz de la creación de una rondalla dada la afición musical del menor.

El primer episodio de abusos se produjo en el verano de aquel año, cuando el niño había acudido al despacho que el acusado tenía en su domicilio, adonde acudió para hablar con él de alguna gestión relacionada con la rondalla. Sin embargo, y “movido por el deseo de satisfacer su apetito sexual”, el inculpado inició con él una conversación relacionada con el desarrollo sexual del chico a la vez que comenzó hacerle tocamientos. Cuando el menor ya había cumplido los 13 años, los abusos comenzaron a producirse de forma “frecuentes y reiterados”.

El juicio contra el diácono y misionero concluyó el pasado 28 de noviembre, cuando, haciendo uso de su derecho a la última palabra, el inculpado indicó que estaba sentado en el banquillo por una “reacción de rabia” que pasó a ser “venganza”. “El odio vengativo hizo que vomitara todo aquello”, dijo.

Sin embargo, el tribunal no cree esa razón, porque ello no da explicación al hecho de que el menor se remontase en su relato a fechas mucho anteriores, cuando, de ser cierto el argumento expresado por el acusado, “con afirmar de manera lineal y uniforme” que había abusado de él en fechas recientes habría logrado “aquella venganza”.

viernes, 12 de diciembre de 2014