domingo, 20 de enero de 2019

ABUSOS EN MONTSERRAT

Tomado de publico.es

Un antiguo miembro del grupo de 'scouts' católicos del monasterio de Montserrat, Miguel Ángel Hurtado, ha denunciado que la abadía ha encubierto durante 20 años los abusos que sufrió de un monje en 1998, mientras que desde la comunidad benedictina se asegura que siempre se le dio apoyo. Hurtado ya hizo público en 2016 que sufrió abusos sexuales por parte de un sacerdote cuanto tenía 16 años y promovió entonces una petición al Congreso, que reunió más de 300.000 firmas, para que estos delitos no prescriban, aunque hasta ahora no había revelado dónde y quién había abusado de él.

En declaraciones Miguel Ángel Hurtado, que actualmente es psiquiatra y trabaja en Londres, ha revelado que el autor de los abusos fue el padre Andreu Soler, que fundó el movimiento escultista de la abadía y que fue su responsable durante 40 años. Hurtado explica que, como miembro del "servicio de orden" del monasterio, pernoctaba una vez al mes en la abadía, y que fue en su habitación donde se produjeron los tocamientos del monje en diversas ocasiones.

Según la versión de Hurtado, tanto el antiguo abad de Montserrat Sebastià Bardolet como el actual, Josep Maria Soler, conocieron desde 1999 la denuncia de los abusos y no tomaron ninguna medida, aunque admite que Soler se reunió varias veces con él y que el monasterio le pagó 7.200 euros para que sufragara una terapia psicológica, después de que él lo pidiera explícitamente en una carta. No obstante, en opinión de Hurtado, la comunidad de Montserrat optó por "el total secretismo y el oscurantismo en la gestión del caso", ya que el dinero se le dio en sobres en billetes de 500 para no dejar rastro, y asegura que, en su caso, "lo más doloroso no fueron los abusos, fue el encubrimiento".

Por su parte, el Monasterio de Montserrat ha indicado, en un comunicado que, pese a que el padre Andreu Soler siempre negó los hechos denunciados por Hurtado, "como medida preventiva" el abad Josep Maria Soler apartó al monje denunciado de toda actividad pastoral y de contacto con los jóvenes. Añade que en el año 2003 Hurtado envió una carta al abad en la que afirmaba que, después de haberlo hablado con su familia, no quería denunciar los hechos y que no deseaba entrevistarse con Josep Maria Soler, aunque pedía una ayuda económica para pagar un tratamiento psicológico. El monasterio aceptó pagarle un total de 8.600 euros, una cantidad que incluía también los honorarios de la abogada del joven.

En 2004, el abad Soler mantuvo la primera entrevista personal con Hurtado, en la que le pidió perdón por el mal que se le hubiera podido causar y se puso a su disposición, una entrevista que se repitió en 2011. Al fallecer el monje Andreu Soler en 2008, la abadía le dedicó un libro con sus memorias, Escoltisme i Montserrat, sobre el que Hurtado tuvo conocimiento en 2015, lo que le causó un gran malestar. En una nueva entrevista con el abad, Hurtado le exigió que se retirara el libro de circulación y retornó el dinero que había recibido como ayuda económica, una cantidad que el monasterio donó a la fundación Vicki Bernadet y a la Cruz Roja.

sábado, 19 de enero de 2019

LOS TALIBANES CATÓLICOS ATACAN DE NUEVO


Tomado de elnortedecatilla.es y de publico.es

Una asociación católica de Segovia ha impedido que se coloque la estatua de un diablo a 200 metros del famoso acueducto, argumentando que supone un ataque al sentimiento religioso. El 'diablillo', que mide 1,70 y posa sonriente, hace referencia a una leyenda de la ciudad: una joven habría vendido su alma para que hubiese un acueducto y así no cargar agua desde la fuente. Tras casi cumplirse eso, rezó a Dios para revertir el efecto y este hizo que no se pusiese la última piedra. Su autor, José Antonio Abella, está consternado y recalca que para nada era esa la intención.

El autor de la estatua, José Antonio Abella, está hasta «desbordado» y casi asustado por el alcance que está tomando el asunto. Este miércoles, cuando expresó de nuevo que, sobre todo, habría que «dejar claro que Segovia es una ciudad hermosa y amable, abierta a los visitantes, que no se la confunda por unas cuantas personas intolerantes y retrógradas», en referencia a las campañas en contra de la instalación.

Este jueves la Asociación San Miguel y San Frutos, que promueve la campaña para que el Ayuntamiento no instale la estatua, tiene previsto presentar en el registro municipal las más de 12.500 firmas recogidas en la plataforma digital Change.org y mediante otros medios, a la espera además de que el Juzgado de lo Contencioso Administrativo se pronuncie sobre su reclamación en la que piden anular el acuerdo de la Junta de Gobierno Local con el que se aceptó la cesión de los derechos de la escultura.

N.R. Lo siguiente será cargarse el Ángel Caído del Retiro...

viernes, 18 de enero de 2019

SUPERCHERÍA EN LA UNIVERSIDAD


Tomado de elplural.com

Un año más, la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Córdoba (UCO) promueve una 'Bendición de Animales' con ocasión de la festividad de san Antón. Como anuncia la web de la UCO, el acto tendrá lugar el 19 de enero en los jardines del Rectorado de la Universidad de Córdoba y estará abierto al público.

Así lo ha denunciado UNI Laica al entender que "esta actuación tiene un carácter confesional inadmisible en una universidad pública. Además, la UCO, y la Facultad de Veterinaria en particular, promueven unas conductas supersticiosas indignas de una institución científica. Se hace preciso –añade con retranca el comunicado– avisar al público general, invitado al esperpéntico acto, de que no deben creer que una 'Bendición de Animales', por muchas mayúsculas que se le pongan y por mucho respaldo universitario que tenga, sirve para algo más que promover la estulticia del pensamiento mágico".

Con actos así, se pregunta la Asociación por la Defensa de la Universidad Pública y Laica, "¿no se hacen la UCO, y la Facultad de Veterinaria en particular, merecedoras de poca confianza? ¿No pueden resultar damnificados sus propios alumnos, como futuros profesionales, ante la sospecha de que reciben una formación en parte anticientífica, y, por tanto, poco fiable?".

Por todo ello, desde UNI Laica animan "a toda la población, y sobre todo a los profesores y alumnos de la Facultad de Veterinaria de la UCO, a exigir que se ponga inmediatamente fin al fraude que supone que una universidad pública promueva este tipo de bufonadas anticientíficas y confesionales".

jueves, 17 de enero de 2019

ESE HEDOR INSOPORTABLE

Tomado de infovaticana.com

Desde hace tiempo el Papa Francisco ha dado ya a entender claramente cómo juzga y pretende afrontar la cuestión de los abusos sexuales entre los ministros sagrados. Como un problema no primariamente de sexo sino de poder, no de individuos, sino de casta, la casta clerical. Lo ha dado a entender en la carta que sobre esta cuestión ha dirigido al “pueblo de Dios” el 20 de agosto de 2018, en la que no habla nunca de “abusos sexuales” y basta, sino, al mismo tiempo, de “abusos sexuales, de poder y de conciencia” y lo ha ratificado en la carta del 1 de enero de este año a los obispos de los Estados Unidos, en la que vuelve a usar sistemáticamente la fórmula tripartita, pero cambiando el orden: “abusos de poder, de conciencia y sexuales”.

Lo ha vuelto a decir aún más explícitamente en el encuentro a puertas cerradas que tuvo en Dublín el 25 de agosto con los jesuitas irlandeses del 15 de septiembre. “El elitismo, el clericalismo favorecen toda forma de abuso. Y el abuso sexual no es el primero. El primero es el abuso de poder y de conciencia”.

También el documento final del sínodo del pasado mes de octubre, en los párrafos que se refieren a los abusos sexuales, ha hecho suyo este teorema de Francisco, atribuyendo la causa de todo al “clericalismo”, es decir, a “una visión elitista y excluyente de la vocación, que interpreta el ministerio recibido como un poder que hay que ejercer, más que como un servicio gratuito y generoso”.

En este cuadro de fondo, la convocación a Roma de los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo, programado del 21 al 24 de febrero, debería ser, en las intenciones del Papa, la puesta en juicio de una representación orgánica de la casta clerical, frente a la cual él se presentaría como autoridad alternativa e inmaculada, sólo al servicio de los sin poder y de las víctimas del poder. Entretanto, los hechos evolucionan en la dirección contraria.

El último hecho, del que Settimo Cielo ha informado hace pocos, días es el caso del obispo argentino Gustavo Óscar Zanchetta y de su asombrosa carrera hasta un alto cargo en la curia vaticana, a pesar de sus manifiestas pruebas de incompetencia y de poco fiar, y las denuncias presentadas contra él de abusos sexuales de una docena de seminaristas. El caso Zanchetta es un ejemplo patente de aquellos “abusos de poder, de conciencia y sexuales” que Francisco tanto estigmatiza. Una pena que toda la carrera de este personaje sea fruto de la amistad y de la protección del Papa.

Un segundo caso es el del ex cardenal Theodore McCarrick. La congregación para la Doctrina de la Fe casi ha terminado un proceso penal más rápido y esencial que el canónico regular, sobre sus inmoralidades, recogiendo los testimonios de otras dos víctimas de las que abusó cuando tenían 11 y 13 años, y de otros doce seminaristas, a los que obligó a prácticas homosexuales cuando era obispo en Metuchen y en Newark.

Pero también aquí continúa pesando sobre Francisco la responsabilidad de haber dado durante años protección y honores a McCarrick, incluso conociendo –como otros altos exponentes de la jerarquía, en este y en los dos pontificados precedentes– su reprobable conducta, decidiéndose a sancionarle sólo después de que salieran a la luz, hace pocos meses, sus abusos a menores.

Un tercer caso se refiere al cardenal Donald Wuerl, exarzobispo de Washington y todavía administrador apostólico de la diócesis en espera del nombramiento del sucesor, al que Francisco ha dado las gracias con palabras conmovedoras de orgullo y aprecio por la “nobleza” de ánimo que ha mostrado –según el Papa– al hacer frente a las acusaciones de haber encubierto los abusos sexuales de los que tenía noticia; entre otros, los cometidos por McCarrick.

Pero el 10 de enero de 2019, tanto la diócesis de Pittsburgh como la archidiócesis de Washington confirmaron que ya en 2004 Wuerl, entonces obispo de Pittsburgh, sabía de la mala conducta de McCarrick a través de un ex sacerdote de la diócesis, también él víctima de actos sexuales por parte del mismo McCarrick y que había presentado una denuncia ante el entonces nuncio apostólico en los Estados Unidos, Gabriel Montalvo. En el verano de 2018, el informe del gran jurado de Pennsylvania sobre los abusos sexuales del clero acusaba a Wuerl de haber dejado sin castigo varios casos de abusos cuando era obispo de Pittsburgh.

miércoles, 16 de enero de 2019

SEPULCROS BLANQUEADOS.


Tomado de elpais.com

La Fiscalía chilena tiene a siete españoles imputados por abusos y violación a menores en la mayor causa de pederastia que se investiga dentro de la Iglesia chilena —la de los hermanos maristas—, un proceso que está en el centro de las preocupaciones del Vaticano. El papa Francisco ha ordenado abrir una “causa penal” ante la Congregación para la Doctrina de la Fe en el Vaticano por inacción de la orden, que no ha impuesto ninguna sanción desde que concluyó la primera parte de sus indagaciones sobre las décadas de pederastia en su seno.

Los fiscales han determinado que los delitos de los maristas en Chile se prolongaron al menos durante 50 años, entre 1967 y 2016, en diferentes establecimientos educacionales. En un país donde actualmente existen 148 investigaciones vigentes por delitos sexuales cometidos por integrantes de la Iglesia católica, con 202 personas investigadas y 255 víctimas, la de los maristas es la de mayor amplitud: 25 imputados por abusos y violación —entre ellos los siete españoles— y al menos una treintena de víctimas, casi todos varones que cursaban sus primeros años de colegio.

“Fuimos escogidos, marcados, atacados y luego, esclavizados en el secreto y silencio”, relata el médico Jaime Concha, de 56 años, que sufrió ataques sexuales reiterados desde que en 1973, a los 10 años, ingresó para cursar el quinto curso de educación básica en el instituto Alonso de Ercilla de la capital chilena, de donde egresó en 1980. El primero que abusó de él fue el hermano español José Monasterio, que en la época tenía casi 70 años. Experto en caligrafía, se abalanzó sobre el niño en una sala privada, donde supuestamente le enseñaría a dibujar letras góticas. Un segundo abusador de Concha fue otro hermano español, Abel Pérez, actualmente de 71 años, que lo violentó sexualmente durante años en la capilla, en una oficina, en el sótano del gimnasio, en su habitación. Cuando Concha tenía 12 años, incluso, se aprovechó de que estaba enfermo y afiebrado en un campamento de boys scout para abusar de él en su tienda de campaña.

“Es una organización criminal lo que hemos denunciado”, señala el médico, en su piso de la ciudad de Viña del Mar. Según Concha, era imposible que nadie se diera cuenta de lo que vivieron durante décadas muchos estudiantes. “Uno de mis abusadores me llevaba a su habitación, en el mismo colegio. Varias veces escuché que otros hermanos le decían: ‘¿Para qué lo trajiste? Sabes que no puedes traerlo a esta hora’. Eran como perros peleando por su presa”.

La Congregación de los Hermanos Maristas conocía hace años de los abusos cometidos contra niños y adolescentes chilenos en cinco de sus colegios ubicados en tres regiones del país, según sospechan los fiscales que lideran la causa, Raúl Guzmán y Guillermo Adasme. Investigan traslados y remociones a los religiosos en diferentes épocas supervisadas por las altas autoridades de la institución, tanto dentro como fuera de Chile, y el pago de dinero a cambio de silencio. Poco antes de morir de cáncer en abril pasado, el marista español Mariano Varona, de 74 años, uno de los líderes de la congregación en Chile, reconoció ante los fiscales los dos pagos a víctimas diferentes con el objetivo de evitar posibles denuncias contra Pérez y otro religioso español, Jesús Castañeda de la Viuda, respectivamente. Fue en septiembre de 2017, ante la inminente visita del papa Francisco a Chile en enero de 2018 —que se alojaría a metros de la residencia de los maristas en Santiago de Chile—, que la congregación denunció a Pérez. Pero fue una denuncia ambigua ante la Fiscalía, sin mayores detalles.

Pérez abusó de Gonzalo Dezerega, gerente de ventas, de 53 años, cuando tenía 10 y cursaba quinto de básica en el Instituto Alonso de Ercilla, en 1975. Aprovechando que el niño estaba llorando en el patio, porque no había podido ingresar a los boys scout, lo llevó a una capilla y lo tocó por primera vez. A los pocos días, lo invitó a visitar a solas las dependencias de los boys scout del colegio. Fue una escena de mayor violencia. “Me preguntó: ‘¿Te has masturbado alguna vez?’ Tenía 10 años y no sabía lo que era la masturbación. Apenas sabía que el pene era para hacer pis. Se abalanza, me empieza a tocar, llevando mis manos hacia sus genitales. Intento arrancar, pero la puerta estaba cerrada con llave. Cuando me doy la vuelta, Pérez estaba de rodillas, rezando. Se pone de pie, me mira y me dice: ‘Mira lo que me hiciste hacer. Hablé con Dios y Dios te perdona. Lo que me hiciste hacer es un pecado’. Abrió la puerta y me ordenó que no se lo contara a nadie”, relata Dezerega. A los pocos días se produjo la violación en los camarines, recuerda la víctima. “Con mi pantalón corto blanco de gimnasia en el suelo, lloraba mientras él nuevamente me decía: ‘Mira lo que me hiciste hacer”.

De los siete españoles imputados en la causa de los maristas por violación y abusos a menores, Pérez es el único que ha sido expulsado de la congregación: en junio pasado debió abandonar la residencia de los religiosos en Providencia, donde permanece el resto de los hermanos denunciados. 16 de sus víctimas han relatado los abusos ante la Fiscalía, que cometió el menos entre 1970 y 2008 en el Instituto Alonso de Ercilla de Santiago y en el Colegio Marista Marcelino Champagnat de La Pintana, un municipio humilde del sur de la capital. Es uno de los que mayor cantidad de víctimas tiene entre las 202 personas investigadas por la Fiscalía chilena, pero la cifra puede engrosarse. En su testimonio recogido en el informe del sacerdote Albornoz, reconoció: “Respecto a niños y adolescentes que yo haya tocado, pueden ser 20 o 30 entre todos los colegios donde estuve”.

Los otros seis españoles imputados por abusos y violación en la causa contra los maristas en Chile son acusados por exalumnos del Instituto Alonso de Ercilla, uno de los establecimientos de mayor tradición de la capital chilena. A Jesús María Castañeda de la Viuda, de 64 años, lo acusa una víctima por delitos que se habrían cometido en 2004. A Adolfo Fuentes Corral, de 75 años, lo acusan dos personas por delitos cometidos en una fecha que el Ministerio Público no ha podido precisar. A Jesús Trigero Juanes, de 73 años, se le investiga por un abuso que se habría cometido en 2016, en un caso que, por lo reciente, tiene especial relevancia para los investigadores. Clemente Cerezo Madrigal, de 70 años, está entre los imputados por abusos cometidos entre 1974 y 1976, según la denuncia de una víctima. A Germán Chaves Alonso, de 77 años, lo acusa una persona por hechos que se habrían producido en 1978. La Fiscalía investiga, adicionalmente, la denuncia contra el marista español Monasterio, fallecido en 1987 a los 76 años. Lo acusan por hechos que se habrían cometido en el mismo Instituto Alonso de Ercilla entre 1974 y 1975 y, luego, entre 1976 y 1978.

martes, 15 de enero de 2019

LA IGLESIA ROMANA QUIERE LA FONTANA


Tomado de elconfidencial.com

Millones de personas visitan cada año la Fontana di Trevi, uno de los más emblemáticos de Roma. La leyenda dice que si arrojas una moneda a esa fuente volverás a visitar la ciudad algún día; si arrojas dos monedas, te enamorarás; y si arrojas tres, te casarás. Con esas perspectivas, son muchos los que no dudan en lanzar su moneda a la fuente para conseguir alguno de esos tres sueños.
Esas monedas son ahora motivo de una guerra abierta entre el Ayuntamiento de Roma y la Iglesia. Y no es una cuestión baladí: cada año se recogen más de un millón y medio de euros de la fuente más famosa de la ciudad, una cifra más que importante.

Hasta ahora ese dinero se entregaba a Cáritas para que lo gestionara entre las personas más desfavorecidas de la ciudad, pero ahora la alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, quiere que se utilice para mejorar las deterioradas infraestructuras de la ciudad.

La reacción de la Iglesia no se ha hecho esperar. El director de Cáritas, el padre Benoni Ambarus, publicaba este sábado un artículo en el diario 'Avvenire', perteneciente a los obispos italianos, titulado “Quitan el dinero a los más pobres”. En él, Ambarus asegura que "no previmos este resultado, pero todavía espero que no sea definitivo".

El ayuntamiento romano tomará este lunes una decisión, aunque el Movimiento 5 Estrellas, al que pertenece Raggi, está a favor de retirar ese millón y medio de euros a Cáritas, cifra que representa el 15% de su presupuesto anual. De ser así, la medida entrará en vigor el próximo mes de abril, aunque son muchos los italianos que están denunciando la situación en las redes sociales, donde piden a las autoridades que reconsideren su postura.

Esta es la última guerra en la que se ha embarcado Raggi, que se hizo con el bastón de mando del Ayuntamiento de Roma en 2016 presentándose como la candidata del Movimiento 5 Estrellas, que también gobierna Italia desde 2018 gracias a una coalición.

Los niveles de popularidad de la alcaldesa están bajo mínimos y el pasado mes de octubre miles de romanos salieron a las calles llegando hasta las puertas del ayuntamiento para denunciar la falta de limpieza en las calles y los desperfectos en las vías de comunicación de la ciudad. Ahora, este nuevo frente abierto puede ennegrecer aún más el futuro de Raggi.

lunes, 14 de enero de 2019

OTRO GOL A CAÑIZARES


Tomado de publico.es

La Justicia no ve delito en un cartel en el que la Virgen de la Moreneta y la Virgen de los Desamparados aparecen besándose. El carpetazo fue dado la primera semana de enero y viene a zanjar la denuncia que varias asociaciones conservadoras interpusieron en 2016 por ofensas a los sentimientos religiosos.

Estas demandas fueron archivadas por el Juzgado de Instrucción número 18 de València, sin embargo, los miembros de la Orden de la Capa Española —una de las asociaciones ultra que denunciaron el cartel— recurrieron ante la Audiencia Provincial, lo que permitió que se reabriera el caso.

Pero ahora, después de estudiar la querella, el magistrado ha terminado, según informa el diario local Valéncia Plaza, por determinar que no ve delito contra los sentimientos religiosos, ya que la ilustración fue creada a modo de octavilla para convocar a la ciudadanía a una manifestación del Orgullo, en protesta contra las declaraciones homófobas del Arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares. De hecho, el cartel iba acompañado de un lema: "Contra las normas sagradas, ama como quieras".

Cañizares había tildado al colectivo LGTBI como un "imperio gay" que supone una "amenaza social". Precisamente, por ello se difundió la imagen de la Virgen de los Desamparados —patrona de la ciudad de Valencia— dando un beso a la Virgen de La Moreneta —patrona de Catalunya—; para "denunciar el papel de la jerarquía eclesiástica como propagadora de odio contra las personas homosexuales", explicaron los investigados al magistrado.

En ese sentido, los autores del dibujo declararon que sabían perfectamente que sus actos iban a provocar "la indignación de la jerarquía católica". Lo cual sirvió al magistrado para determinar que "no basta con que se ofendan los sentimientos religiosos de otros" sino que se requiere que se haga con "inequívoca e expresa intención de ofender esos sentimientos religiosos".