viernes, 20 de febrero de 2026

ZORNOZA EL ABUSADOR

Tomado de elpais.com

El obispo emérito de Cádiz y Ceuta, Rafael Zornoza, está a un paso de sentarse en el banquillo de los tribunales eclesiásticos para ser juzgado por un caso de abuso sexual a menores cuando era rector del seminario de Getafe en los años noventa. El Tribunal de la Rota Romana de Madrid ha terminado la investigación preliminar que comenzó el pasado noviembre y ha elaborado un informe en el que recomienda “abrir un proceso penal” canónico, según indica la documentación del procedimiento a la que ha tenido acceso EL PAÍS. Durante estos meses, la Rota ha tomado declaración al acusado, a la víctima y a varios testigos. Fuentes del caso relatan a este periódico que uno de ellos fue testigo visual de cómo Zornoza, en una ocasión, estaba en la cama del denunciante y recostado sobre él. El tribunal terminó “su actuación en esta fase” la semana pasada y está “a expensas de si se abre el proceso penal” y lo “requieren para ello”, concluye el expediente. Este es el primer caso conocido de un prelado español acusado e investigado canónicamente por agresión sexual a menores.

Zornoza, de 76 años, fue denunciado el pasado verano ante el Vaticano por un antiguo seminarista que le acusaba de haber abusado de él repetidamente cuando este era sacerdote de la diócesis de Getafe y rector del seminario. El caso Zornoza fue destapado por EL PAÍS a comienzos de noviembre, cuando el acusado seguía desempeñando el cargo de obispo de Cádiz y el Vaticano ya había ordenado la apertura de un proceso. No obstante, la Iglesia no le apartó como recomienda la normativa canónica. Solo lo hizo dos semanas después de que este periódico publicase la noticia y el acusado pasó a ser obispo emérito de Cádiz y Ceuta. El prelado siempre ha negado las acusaciones. Las penas en los casos de pederastia van desde ejercicios espirituales o rezos hasta la expulsión del sacerdocio.

El delito por el que se le acusa a Zornoza está prescrito en los tribunales civiles, pero no canónicamente. La Congregación para la Doctrina de la Fe, organismo vaticano encargado de estos asuntos y que recibió la denuncia de la víctima, vio verosímil la denuncia y ordenó al arzobispado de Sevilla, de la que es sufragáneo el obispado de Cádiz y Ceuta, que abriese una investigación preliminar.

El origen del caso fue una carta que la víctima envió el pasado junio a la Congregación para la Doctrina de la Fe para denunciar los hechos y pedir que se tomaran medidas. “Escribo esta carta solo con la intención de evitar que lo que me pasó a mí le pueda seguir pasando a otro niño”, aparece en las primeras líneas de su misiva. El denunciante describe que los abusos ―tocamientos, caricias en partes íntimas y besos en la boca― comenzaron en 1994, cuando tenía 14 años, y se alargaron hasta que cumplió los 21, mientras Zornoza, por entonces de 45 años, dirigía el seminario de Getafe. Las agresiones sexuales descritas por la víctima sucedían por las noches: “Venía a la habitación y sufría los abusos. Se metía en mi cama, me acariciaba y besaba”.

Los abusos siguieron después de que cumpliera la mayoría de edad e ingresara en el seminario mayor. En este tiempo, dice la misiva, Zornoza se metía en su cama “casi todas las noches y mañanas” para besarle y tocarle sus partes íntimas. “En varias ocasiones reclamé a Rafa que aquello que hacíamos no estaba bien. Él siempre me decía que era una amistad íntima”, escribe.

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