BLOG PARA TODOS AQUELLOS QUE QUIERAN PONER A PARIR A LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA INDEPENDIENTEMENTE DE SU CONDICIÓN SOCIAL, SEXUAL Y RELIGIOSA
miércoles, 20 de diciembre de 2017
lunes, 18 de diciembre de 2017
ELLOS PUEDEN TERMINAR CON LA PEDERASTIA... SI QUIEREN
Tomado de lavanguardia.com
La comisión que investigó la pederastia en instituciones públicas y religiosas de Australia tachó estos casos de abuso a menores como una “tragedia nacional”, al presentar su informe final tras entrevistar a más de 8.000 víctimas. ”Decenas de miles de niños fueron abusados sexualmente en las instituciones australianas. Nunca sabremos la cifra, pero cualquiera que sea, supone una tragedia nacional perpetrada durante generaciones dentro de nuestras más respetadas instituciones”, remarcó el informe.
La Comisión Real, que investigó durante cinco años la respuesta institucional a estos casos de abuso sexual de menores, presentó 189 nuevas recomendaciones en un informe. Las recomendaciones se suman a las más 200 que hizo anteriormente sobre los casos de pederastia que se remontan hasta 1920, aunque la mayoría ocurrió a partir de 1950.
Entre las recomendaciones está el instar al Vaticano a cambiar aspectos de la ley canónica para permitir que el celibato sea voluntario y que se elimine el secreto de confesión en los casos de pederastia.
Estas recomendaciones persiguen “hacer que las instituciones sean más seguras para los niños”, indicó en un comunicado la comisión que en anteriores informes había propuesto otras 220 medidas. El presidente de la comisión, Peter McClellan, indicó que la segunda de las versiones del informe presentadas es para que se publique una vez concluyan todos los procesos penales abiertos.
La comisión fue creada a finales de 2012 por la entonces primera ministra Julia Gillard y durante su trabajo recabó testimonios de unas 8.013 personas y entrevistó a unos 1.300 testigos. Durante 57 audiencias públicas comparecieron altos cargos religiosos, entre ellos el cardenal George Pell, jefe de las Finanzas del Vaticano, como parte de la investigación de casos en instituciones católicas. La Iglesia Católica, con fuerte presencia en Australia, recibió quejas de 4.500 personas por presuntos abusos a menores cometidos por unos 1.880 miembros de esta institución, sobretodo hermanos y sacerdotes, entre 1980 y 2015.
La comisión que investigó la pederastia en instituciones públicas y religiosas de Australia tachó estos casos de abuso a menores como una “tragedia nacional”, al presentar su informe final tras entrevistar a más de 8.000 víctimas. ”Decenas de miles de niños fueron abusados sexualmente en las instituciones australianas. Nunca sabremos la cifra, pero cualquiera que sea, supone una tragedia nacional perpetrada durante generaciones dentro de nuestras más respetadas instituciones”, remarcó el informe.
La Comisión Real, que investigó durante cinco años la respuesta institucional a estos casos de abuso sexual de menores, presentó 189 nuevas recomendaciones en un informe. Las recomendaciones se suman a las más 200 que hizo anteriormente sobre los casos de pederastia que se remontan hasta 1920, aunque la mayoría ocurrió a partir de 1950.
Entre las recomendaciones está el instar al Vaticano a cambiar aspectos de la ley canónica para permitir que el celibato sea voluntario y que se elimine el secreto de confesión en los casos de pederastia.
Estas recomendaciones persiguen “hacer que las instituciones sean más seguras para los niños”, indicó en un comunicado la comisión que en anteriores informes había propuesto otras 220 medidas. El presidente de la comisión, Peter McClellan, indicó que la segunda de las versiones del informe presentadas es para que se publique una vez concluyan todos los procesos penales abiertos.
La comisión fue creada a finales de 2012 por la entonces primera ministra Julia Gillard y durante su trabajo recabó testimonios de unas 8.013 personas y entrevistó a unos 1.300 testigos. Durante 57 audiencias públicas comparecieron altos cargos religiosos, entre ellos el cardenal George Pell, jefe de las Finanzas del Vaticano, como parte de la investigación de casos en instituciones católicas. La Iglesia Católica, con fuerte presencia en Australia, recibió quejas de 4.500 personas por presuntos abusos a menores cometidos por unos 1.880 miembros de esta institución, sobretodo hermanos y sacerdotes, entre 1980 y 2015.
domingo, 17 de diciembre de 2017
jueves, 14 de diciembre de 2017
NO DIALOGUES CON EL DEMONIO, ES MÁS LISTO QUE TÚ. (Papa Paco)
Tomado de abc.es
Con palabras directas y claras, el Papa Francisco ha advertido que el demonio no es un concepto difuso, sino la encarnación de la maldad en una persona, que no seve pero logra actuar sin que las víctimas se den cuenta de que pierden el control de sí mismas y de que van entrando en una espiral de maldad.
En una entrevista con el canal católico italiano TV2000, emitida este miércoles, el Papa ha dicho en lenguaje muy coloquial que el demonio «es el mal. No es la niebla de Milán. No es una cosa difusa sino una persona».
En tono severo, ha añadido que «con Satanás no se puede dialogar. Si tú comienzas a dialogar con Satanás estás perdido. Es más inteligente que nosotros. Te pone patas arriba, hace que la cabeza te de vueltas y estás perdido». Francisco ha reconocido que el diablo «con nosotros, los sacerdotes y obispos finge siempre ser educado. Entra, y si no te das cuenta a tiempo, acabas mal».
N.R. Dicho lo cual marchó a tomar su medicación de psicotrópicos y se fue a dormir tan contento.
Con palabras directas y claras, el Papa Francisco ha advertido que el demonio no es un concepto difuso, sino la encarnación de la maldad en una persona, que no seve pero logra actuar sin que las víctimas se den cuenta de que pierden el control de sí mismas y de que van entrando en una espiral de maldad.
En una entrevista con el canal católico italiano TV2000, emitida este miércoles, el Papa ha dicho en lenguaje muy coloquial que el demonio «es el mal. No es la niebla de Milán. No es una cosa difusa sino una persona».
En tono severo, ha añadido que «con Satanás no se puede dialogar. Si tú comienzas a dialogar con Satanás estás perdido. Es más inteligente que nosotros. Te pone patas arriba, hace que la cabeza te de vueltas y estás perdido». Francisco ha reconocido que el diablo «con nosotros, los sacerdotes y obispos finge siempre ser educado. Entra, y si no te das cuenta a tiempo, acabas mal».
N.R. Dicho lo cual marchó a tomar su medicación de psicotrópicos y se fue a dormir tan contento.
martes, 12 de diciembre de 2017
TERRIBLE CONDENA PARA EL CURA PEDERASTA DE LEON
Tomado de elconfidencial.com
F.L. envió al Vaticano el 30 de noviembre de 2014, una misiva en la que relata los abusos sexuales que sufrió a manos del exsacerdote leonés José Manuel Ramos Gordón entre 1988 y 1989. Los abusos se produjeron hace casi tres décadas, cuando F.L. era menor de edad, pero estos no se conocieron hasta que el pasado enero 'La Opinión de Zamora' destapó el caso. La Dióceseis de Astorga, de la que depende el exsacerdote, explicó entonces que el acusado había reconocido los hechos, pedido perdón al denunciante y renunciado a sus cargos eclesiásticos.
Por el momento, la Santa Sede ha recibido al menos dos cartas de hombres que acusan al exsacerdote de abusos sexuales cuando eran alumnos suyos. De todos modos, ambos aseguran que el número de víctimas que guardan silencio es mucho mayor. Y prueba de ello es que el pasado febrero 29 exalumnos de Ramos Gordón se manifestaron frente a la diócesis de Astorga para pedir justicia.
Un exalumno del Colegio Juan XXIII aseguró que Ramos Gordón había abusado de él cuando estudiaba en este centro, entre 1981 y 1984. En aquella época, el denunciante también era menor de edad. Al igual que F.L., este segundo hombre envió una carta al Vaticano explicando lo ocurrido, misiva en la que señalaba los nombres de otros alumnos que también habrían sido víctimas de abusos sexuales por parte del profesor. En el texto, exigía además que se juzgase a quienes "encubrieron" los hechos, apuntando en este sentido a que los abusos eran "de dominio público en el colegio y en localidades limítrofes".
"Aún puedo sentir el silencio de la noche de aquel dormitorio, el frío pero suave tacto de D. José Manuel Ramos despertándome. Allí, arrodillado en un lateral de la cama, suavemente me iba tocando los muslos, mis nalgas, con mucha delicadeza, despacio para que no me despertase. Todo era silencio mientras su mano avanzaba hacia mi pene", describe F.L. en la carta que envió al Vaticano en 2014.
"Los abusos por parte de D. José Manuel continuaban, tanto hacia mi persona como hacia mi hermano y hacia dos compañeros más. Tras hablarlo entre nosotros, decidimos contárselo (con mucha incertidumbre) al rector D. Gregorio, que quedó atónito ante las palabras de mi hermano y compañeros (he de decir que fueron más valientes que yo, ya que llegado el momento, me entró pánico y no entré). El rector ojiplático solo podía preguntarles '¿qué os toca?, ¿qué os toca?'". Tanto F.L. como sus compañeros pensaron que aquella visita al rector pondría fin a los abusos, pero no fue así.
La Congregación para la Doctrina de la Fe, que depende de la Santa Sede, llevó a cabo un "proceso administrativo penal" después de tener conocimiento de los hechos en 2014, ignorando así "la prescripción civil y canónica" de los abusos. Aunque en el comunicado se limitaban a decir que dicho proceso culminó con "la pena pertinente", desde la diócesis explican a El Confidencial que el 'castigo' consistió en la privación del oficio de párroco durante "un periodo no inferior a un año".
F.L. envió al Vaticano el 30 de noviembre de 2014, una misiva en la que relata los abusos sexuales que sufrió a manos del exsacerdote leonés José Manuel Ramos Gordón entre 1988 y 1989. Los abusos se produjeron hace casi tres décadas, cuando F.L. era menor de edad, pero estos no se conocieron hasta que el pasado enero 'La Opinión de Zamora' destapó el caso. La Dióceseis de Astorga, de la que depende el exsacerdote, explicó entonces que el acusado había reconocido los hechos, pedido perdón al denunciante y renunciado a sus cargos eclesiásticos.
Por el momento, la Santa Sede ha recibido al menos dos cartas de hombres que acusan al exsacerdote de abusos sexuales cuando eran alumnos suyos. De todos modos, ambos aseguran que el número de víctimas que guardan silencio es mucho mayor. Y prueba de ello es que el pasado febrero 29 exalumnos de Ramos Gordón se manifestaron frente a la diócesis de Astorga para pedir justicia.
Un exalumno del Colegio Juan XXIII aseguró que Ramos Gordón había abusado de él cuando estudiaba en este centro, entre 1981 y 1984. En aquella época, el denunciante también era menor de edad. Al igual que F.L., este segundo hombre envió una carta al Vaticano explicando lo ocurrido, misiva en la que señalaba los nombres de otros alumnos que también habrían sido víctimas de abusos sexuales por parte del profesor. En el texto, exigía además que se juzgase a quienes "encubrieron" los hechos, apuntando en este sentido a que los abusos eran "de dominio público en el colegio y en localidades limítrofes".
"Aún puedo sentir el silencio de la noche de aquel dormitorio, el frío pero suave tacto de D. José Manuel Ramos despertándome. Allí, arrodillado en un lateral de la cama, suavemente me iba tocando los muslos, mis nalgas, con mucha delicadeza, despacio para que no me despertase. Todo era silencio mientras su mano avanzaba hacia mi pene", describe F.L. en la carta que envió al Vaticano en 2014.
"Los abusos por parte de D. José Manuel continuaban, tanto hacia mi persona como hacia mi hermano y hacia dos compañeros más. Tras hablarlo entre nosotros, decidimos contárselo (con mucha incertidumbre) al rector D. Gregorio, que quedó atónito ante las palabras de mi hermano y compañeros (he de decir que fueron más valientes que yo, ya que llegado el momento, me entró pánico y no entré). El rector ojiplático solo podía preguntarles '¿qué os toca?, ¿qué os toca?'". Tanto F.L. como sus compañeros pensaron que aquella visita al rector pondría fin a los abusos, pero no fue así.
La Congregación para la Doctrina de la Fe, que depende de la Santa Sede, llevó a cabo un "proceso administrativo penal" después de tener conocimiento de los hechos en 2014, ignorando así "la prescripción civil y canónica" de los abusos. Aunque en el comunicado se limitaban a decir que dicho proceso culminó con "la pena pertinente", desde la diócesis explican a El Confidencial que el 'castigo' consistió en la privación del oficio de párroco durante "un periodo no inferior a un año".
domingo, 10 de diciembre de 2017
SACERDOTE ASESINO PROTEGIDO POR LA IGLESIA CATÓLICA
Tomado de elpais.com
Irene Garza de 25 años y ascendencia latina, la primera en su familia en acudir a la universidad y condecorada con un premio de belleza en Texas, donde trabajaba como profesora para niños desfavorecidos. Católica devota, en la primavera de 1960, Irene acudió a la Iglesia del Sagrado Corazón en McAllen (Texas). Entró a confesarse. Nunca más se la volvió a ver. Dentro del templo había solo un joven cura, el padre John Feit. Este jueves, 57 años después, las autoridades le arrestaron por el asesinato de Irene.
Faltaban pocos días para la Pascua de 1960. Primero aparecieron sus zapatos. Luego su cuerpo, flotando en el agua de un canal de riego. La autopsia halló que Irene había sido golpeada, asfixiada y violada, cuando ya estaba inconsciente. La policía no encontró suficientes pistas y no logró reconstruir la muerte de la joven. El único sospechoso, el padre Feit, ahora de 85 años de edad, afirmó que había dado confesión a la mujer antes de su muerte pero negó saber nada más de lo que había acontecido.
Una carta y el testimonio de otro cura, que salieron a la luz durante la vista oral, apuntan a la interferencia de la Iglesia. En 1960, el senador católico, John F. Kennedy, se postulaba a la presidencia del país. El sheriff local también buscaba la reelección de su puesto. Thomas Doyle, otro padre, leyó ante el tribunal una carta en la que varios líderes de la diócesis a la que pertenecía Feist señalaban el daño que podría hacer para la imagen de la iglesia y el candidato presidencial Kennedy si se culpabilizara a un cura de un crimen.
En 2002 la policía de San Antonio recibió una llamada del excura Dale Tacheny. Durante su etapa en 1963 en un monasterio Trapista, otro padre le confesó que algunos años atrás había atacado y asesinado a una joven en Pascua. Identificó al cura: John Feit. Después de la confesión, le había agredido y ahogado. Tacheny dijo que no contó nada durante tantos años por respeto a la obligación religiosa.
Irene Garza de 25 años y ascendencia latina, la primera en su familia en acudir a la universidad y condecorada con un premio de belleza en Texas, donde trabajaba como profesora para niños desfavorecidos. Católica devota, en la primavera de 1960, Irene acudió a la Iglesia del Sagrado Corazón en McAllen (Texas). Entró a confesarse. Nunca más se la volvió a ver. Dentro del templo había solo un joven cura, el padre John Feit. Este jueves, 57 años después, las autoridades le arrestaron por el asesinato de Irene.
Faltaban pocos días para la Pascua de 1960. Primero aparecieron sus zapatos. Luego su cuerpo, flotando en el agua de un canal de riego. La autopsia halló que Irene había sido golpeada, asfixiada y violada, cuando ya estaba inconsciente. La policía no encontró suficientes pistas y no logró reconstruir la muerte de la joven. El único sospechoso, el padre Feit, ahora de 85 años de edad, afirmó que había dado confesión a la mujer antes de su muerte pero negó saber nada más de lo que había acontecido.
Una carta y el testimonio de otro cura, que salieron a la luz durante la vista oral, apuntan a la interferencia de la Iglesia. En 1960, el senador católico, John F. Kennedy, se postulaba a la presidencia del país. El sheriff local también buscaba la reelección de su puesto. Thomas Doyle, otro padre, leyó ante el tribunal una carta en la que varios líderes de la diócesis a la que pertenecía Feist señalaban el daño que podría hacer para la imagen de la iglesia y el candidato presidencial Kennedy si se culpabilizara a un cura de un crimen.
En 2002 la policía de San Antonio recibió una llamada del excura Dale Tacheny. Durante su etapa en 1963 en un monasterio Trapista, otro padre le confesó que algunos años atrás había atacado y asesinado a una joven en Pascua. Identificó al cura: John Feit. Después de la confesión, le había agredido y ahogado. Tacheny dijo que no contó nada durante tantos años por respeto a la obligación religiosa.
sábado, 9 de diciembre de 2017
SILENCIAR LOS ABUSOS SEXUALES EN COLEGIOS CATÓLICOS
Tomado de cadenaser.com
En los últimos dos años, decenas de miles de casos de víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes han saltado a la actualidad y han puesto en entredicho a la Iglesia católica, sobre todo, a una de sus grandes bazas: los colegios católicos, donde ocurrían la mayor parte de abusos. Uno de los casos más graves que se han destapado recientemente es de los abusos sexuales cometidos en varios Colegios de los Hermanos Maristas en Cataluña, que ahora aparecen retratados en el documental Shootball, presentado en la Seminci de Valladolid.
Manuel Barbero fue el primero en denunciar y hacer público el caso. Colgó pasquines por todo el barrio con una cuenta de email, abusosenmaristas@gmail.com, que todavía sigue abierta y recibiendo denuncias. El resultado fue más de 40 casos ante la justicia y 13 docentes implicados de varios centros de los Maristas a lo largo de varios años. "Cuando hay un pederasta puede ser una oveja negra, pero cuando hay trece ya no. Cuando hay tantos casos y evidencias de encubrimiento, sí que es una trama evidentemente", explicaba el director del documental, Fèlix Colomer.
El caso Maristas muestra que el abuso sexual a menores está más extendido de lo que pensamos y que la Iglesia es la institución en la que más ha ocurrido. El colegio Maristas es concertado; es decir, recibe ayudas, subvenciones y conciertos de la Generalitat. Un dinero público que no ha cesado de llegar a pesar de las denuncias y de una condena. "Surgen casos en todos los sitios. Pero en algunos se echa el pederasta, por ejemplo en los colegios públicos, porque quien denuncie no corre riesgos, pero en los concertados y privados no pasa nada, porque pone en entredicho el nombre del colegio", explica Barbero. "El pederasta se ha declarado culpable, hay denuncias sobre 13 profesores y el colegio no lo reconoce ni la Generalitat le retira la subención y el concierto", añade.
El propio pederasta reconoce que los Maristas conocían los hechos. "Sacaban al profesor, lo enviaban fuera y antes de que acabase el curso ya había vuelto", es el relato de varios padres y madres en el filme. "Han convivido con los pederastas, sabían lo que tenían en sus instituciones y lo han permitido. Es terrible", señala el padre mostrando el poder ilimitado de los colegios concertados y privados de índole religiosa.
En los últimos dos años, decenas de miles de casos de víctimas de abusos sexuales por parte de sacerdotes han saltado a la actualidad y han puesto en entredicho a la Iglesia católica, sobre todo, a una de sus grandes bazas: los colegios católicos, donde ocurrían la mayor parte de abusos. Uno de los casos más graves que se han destapado recientemente es de los abusos sexuales cometidos en varios Colegios de los Hermanos Maristas en Cataluña, que ahora aparecen retratados en el documental Shootball, presentado en la Seminci de Valladolid.
Manuel Barbero fue el primero en denunciar y hacer público el caso. Colgó pasquines por todo el barrio con una cuenta de email, abusosenmaristas@gmail.com, que todavía sigue abierta y recibiendo denuncias. El resultado fue más de 40 casos ante la justicia y 13 docentes implicados de varios centros de los Maristas a lo largo de varios años. "Cuando hay un pederasta puede ser una oveja negra, pero cuando hay trece ya no. Cuando hay tantos casos y evidencias de encubrimiento, sí que es una trama evidentemente", explicaba el director del documental, Fèlix Colomer.
El caso Maristas muestra que el abuso sexual a menores está más extendido de lo que pensamos y que la Iglesia es la institución en la que más ha ocurrido. El colegio Maristas es concertado; es decir, recibe ayudas, subvenciones y conciertos de la Generalitat. Un dinero público que no ha cesado de llegar a pesar de las denuncias y de una condena. "Surgen casos en todos los sitios. Pero en algunos se echa el pederasta, por ejemplo en los colegios públicos, porque quien denuncie no corre riesgos, pero en los concertados y privados no pasa nada, porque pone en entredicho el nombre del colegio", explica Barbero. "El pederasta se ha declarado culpable, hay denuncias sobre 13 profesores y el colegio no lo reconoce ni la Generalitat le retira la subención y el concierto", añade.
El propio pederasta reconoce que los Maristas conocían los hechos. "Sacaban al profesor, lo enviaban fuera y antes de que acabase el curso ya había vuelto", es el relato de varios padres y madres en el filme. "Han convivido con los pederastas, sabían lo que tenían en sus instituciones y lo han permitido. Es terrible", señala el padre mostrando el poder ilimitado de los colegios concertados y privados de índole religiosa.
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