Tomado de publico.es
La Comunidad de Madrid ha establecido un nuevo protocolo para la formación de clases en los cursos de Bachillerato. En este dispositivo, se exigirá un mínimo de 15 alumnos matriculados en materias troncales, específicas y de libre configuración autónomica para que se puedan llevar a cabo. La asignatura de religión no necesitará de este mínimo.
Así lo revela la Cadena Ser, que asegura que la Comunidad se remite a la ley estatal para tratar esta materia de estudio. En cuarto de la ESO, también se requerirá un mínimo para asignaturas como Biología o Física y Química, mientras que Religión y Valores Éticos se impartirán pese a contar con menos alumnado.
De esta manera, el gobierno presidido por Díaz Ayuso vuelve a incidir en este tipo de polémicas. La última noticia en torno a esto se produjo cuando el Gobierno socialista de Pedro Sánchez anunció que Religión dejaba de computar para selectividad.
Con un déficit acumulado de más de 7.000 millones en el gasto educativo y 26.000 docentes menos de los necesarios arranca el curso, según los sindicatos, que auguran que volverá a ser "un nuevo año perdido" si no se desbloquea el Gobierno, se revierten definitivamente los recortes y se deroga la Lomce.
"En la educación pública se ha creado un desfase de ratio de alumno por profesor", ha dicho este viernes el responsable de Educación de CSIF, Mario Gutiérrez Gutiérrez, que ha detallado que en 2018 era de 16,21 estudiantes por profesores, frente a los 15,40 de 2008.
BLOG PARA TODOS AQUELLOS QUE QUIERAN PONER A PARIR A LA CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA INDEPENDIENTEMENTE DE SU CONDICIÓN SOCIAL, SEXUAL Y RELIGIOSA
lunes, 9 de septiembre de 2019
domingo, 8 de septiembre de 2019
PROHIBIDO ELOGIAR AL MUERTO
Tomado de elperiodicodearagon.com
Los funerales de las parroquias y comunidades cristianas de la Diócesis de Huesca carecerán de intervenciones, discursos de elogio y cartas ajenas a la liturgia. Así lo indica el decreto firmado por el obispo de la diócesis de Huesca, Julián Ruiz Martorell, que entrará en vigor el 1 de octubre. Según dicho texto, se evitará leer cartas de despedida o escritos de agradecimiento, pronunciar discursos o alocuciones laudatorias o biográficas del difunto, ni elogios, ni elegías, añadir oraciones o lecturas que no estén contempladas en el ritual de exequias e interpretar música o cantos que no sean los adecuados para las exequias.
El delegado de liturgia de la diócesis de Huesca, Francisco Raya, explicó que se ha tomado esta medida porque «se están detectando muchas intromisiones ajenas a lo que es la celebración litúrgica», e incluso «muchas veces son intervenciones contradictorias al espíritu de la celebración sacramental que las exequias requiere».
El decreto está publicado en la página web de la diócesis de Huesca y en el texto se argumenta que se quiere dar un mayor sentido litúrgico al funeral. Apunta el texto además que «a lo largo de los siglos la forma de dar sepultura a los cristianos ha ido variando y acomodándose a los distintos tiempos y lugares, si bien la fe en la resurrección de los muertos ha permanecido invariable». La decisión ha causado mucha polémica.
N.R. Lo que deberían prohibir son las homilías: en la mayor parte de los casos el cura no conoce al finado. El discurso es siempre repetitivo y ganso ("debemos estar alegres porque nuestro hermano/a ha resucitado en Cristo y tal y tal y los que estéis tristes sois una banda de jumentos..."). El olor a incienso es una mierda apestosa y fuera del tiempo y del espacio. Por último, el obispo es un babosito.
sábado, 7 de septiembre de 2019
EL MONJE DEPREDADOR SEXUAL
tomado de elpais.com
El monje Andreu Soler fue "un depredador sexual y un pederasta" que abusó de menores en la abadía de Montserrat, con total impunidad, durante casi tres décadas. Es una de las principales conclusiones de la comisión independiente creada por el abad de Montserrat para investigar los abusos de Soler, que fueron destapados por EL PAÍS. Durante 40 años, el monje dirigió la agrupación scout católica Els Nois de Servei de la abadía de Montserrat. La comisión constata que Soler actuaba cada vez con mayor agresividad y que "había rumorología suficiente" entre las paredes del monasterio sobre su comportamiento como para que se hubiese actuado antes contra él.
El informe, breve pero contundente, revela dos casos de abusos que hasta ahora permanecían en las sombras. Su autor fue el responsable de la Escolanía de Montserrat, identificado por las siglas V. M. T. Ambos abusos fueron cometidos en 1968. La comisión ha documentado que Cassià Maria Just, que ocupaba entonces el cargo de abad, informó "con transparencia" a las familias y apartó de inmediato al monje. Este dejó el monasterio y la orden religiosa en 1980 y contrajo matrimonio. El documento constata las diferencias entre el caso de V. T. M., que fue capaz de un "cambio de conducta", y el de Andreu, que hizo del abuso "un modo de vida, un patrón de conducta sin arrepentimiento, ni propósito de cambio, ni admisión de culpa".
La comisión, que ha recibido 12 denuncias en el correo electrónico que habilitó para ello, reprocha que en los abusos a los scouts, que Soler cometió entre 1972 y 2000, "se omitió cualquier tipo de actuación", aunque no ha podido concluir si Sebastià Bardolet, abad del monasterio entonces y que ahora tiene 85 años, "escondió lo que sucedió o simplemente actuó por desconocimiento de la situación, ya que existen versiones contradictorias". Sin embargo, reconoce que "había rumorología suficiente para justificar una acción encaminada a reunir a los padres, actuar contra el hermano Andreu o haberlo apartado preventivamente" de la agrupación scout Nois de Servei que él mismo había fundado.
Una buena parte del relato está dedicado a las víctimas. Lograran o no escapar de los abusos del monje, la "huella" que dejó en los menores la figura de Soler fue "imborrable", así como también lo han sido las "consecuencias emocionales y psicológicas".
El monje Andreu Soler fue "un depredador sexual y un pederasta" que abusó de menores en la abadía de Montserrat, con total impunidad, durante casi tres décadas. Es una de las principales conclusiones de la comisión independiente creada por el abad de Montserrat para investigar los abusos de Soler, que fueron destapados por EL PAÍS. Durante 40 años, el monje dirigió la agrupación scout católica Els Nois de Servei de la abadía de Montserrat. La comisión constata que Soler actuaba cada vez con mayor agresividad y que "había rumorología suficiente" entre las paredes del monasterio sobre su comportamiento como para que se hubiese actuado antes contra él.
El informe, breve pero contundente, revela dos casos de abusos que hasta ahora permanecían en las sombras. Su autor fue el responsable de la Escolanía de Montserrat, identificado por las siglas V. M. T. Ambos abusos fueron cometidos en 1968. La comisión ha documentado que Cassià Maria Just, que ocupaba entonces el cargo de abad, informó "con transparencia" a las familias y apartó de inmediato al monje. Este dejó el monasterio y la orden religiosa en 1980 y contrajo matrimonio. El documento constata las diferencias entre el caso de V. T. M., que fue capaz de un "cambio de conducta", y el de Andreu, que hizo del abuso "un modo de vida, un patrón de conducta sin arrepentimiento, ni propósito de cambio, ni admisión de culpa".
La comisión, que ha recibido 12 denuncias en el correo electrónico que habilitó para ello, reprocha que en los abusos a los scouts, que Soler cometió entre 1972 y 2000, "se omitió cualquier tipo de actuación", aunque no ha podido concluir si Sebastià Bardolet, abad del monasterio entonces y que ahora tiene 85 años, "escondió lo que sucedió o simplemente actuó por desconocimiento de la situación, ya que existen versiones contradictorias". Sin embargo, reconoce que "había rumorología suficiente para justificar una acción encaminada a reunir a los padres, actuar contra el hermano Andreu o haberlo apartado preventivamente" de la agrupación scout Nois de Servei que él mismo había fundado.
Una buena parte del relato está dedicado a las víctimas. Lograran o no escapar de los abusos del monje, la "huella" que dejó en los menores la figura de Soler fue "imborrable", así como también lo han sido las "consecuencias emocionales y psicológicas".
viernes, 6 de septiembre de 2019
HARRY POTTER Y EL MALIGNO
Tomado de lavanguardia.com
Una escuela católica de Nashville (Tennessee, Estados Unidos) ha eliminado los libros de Harry Potter de su biblioteca porque asegura que incluyen “maldiciones y hechizos reales, que cuando un ser humano los lee, corre el riesgo de conjurar espíritus malignos”.
Según relata el periódico local The Tennessean , el pastor de la escuela parroquial católica romana, Dan Reehil, escribió en un correo electrónico a los padres exponiendo las causas de la prohibición de la serie de JK Rowling, y añadió que varios exorcistas de Estados Unidos y Roma con los que había estado en contacto le recomendaron eliminar los libros.
Rebecca Hammel, la superintendente de escuelas de la Diócesis Católica de Nashville, en defensa del pastor Reehil, aseguró que “él está bien dentro de su autoridad para actuar de esa manera”, porque “cada pastor tiene autoridad canónica para tomar tales decisiones en su escuela parroquial”.
Los libros de Harry Potter han sido censurados por los cristianos desde que se lanzó el primero de la serie, Harry Potter y la piedra filosofal, en 1997; y en 1999, fue el libro más desafiado en los Estados Unidos, y la serie lideró la American Library Association, una lista de los libros más desafiados de 2000-2009.
EL periódico británico The Guardian informa que los retadores de la American Library Associatio n afirmaron que los libros “glorificaban la magia y lo oculto, confundían a los niños y los llevaban a intentar emular los hechizos y las maldiciones sobre las que leían”.
Una escuela católica de Nashville (Tennessee, Estados Unidos) ha eliminado los libros de Harry Potter de su biblioteca porque asegura que incluyen “maldiciones y hechizos reales, que cuando un ser humano los lee, corre el riesgo de conjurar espíritus malignos”.
Según relata el periódico local The Tennessean , el pastor de la escuela parroquial católica romana, Dan Reehil, escribió en un correo electrónico a los padres exponiendo las causas de la prohibición de la serie de JK Rowling, y añadió que varios exorcistas de Estados Unidos y Roma con los que había estado en contacto le recomendaron eliminar los libros.
Rebecca Hammel, la superintendente de escuelas de la Diócesis Católica de Nashville, en defensa del pastor Reehil, aseguró que “él está bien dentro de su autoridad para actuar de esa manera”, porque “cada pastor tiene autoridad canónica para tomar tales decisiones en su escuela parroquial”.
Los libros de Harry Potter han sido censurados por los cristianos desde que se lanzó el primero de la serie, Harry Potter y la piedra filosofal, en 1997; y en 1999, fue el libro más desafiado en los Estados Unidos, y la serie lideró la American Library Association, una lista de los libros más desafiados de 2000-2009.
EL periódico británico The Guardian informa que los retadores de la American Library Associatio n afirmaron que los libros “glorificaban la magia y lo oculto, confundían a los niños y los llevaban a intentar emular los hechizos y las maldiciones sobre las que leían”.
jueves, 5 de septiembre de 2019
GUERRA EN EL IMPERIO CATÓLICO
Tomado de eldiario.es
Hace justo un año, mientras regresaba de un durísimo viaje a Irlanda en el que tuvo que enfrentarse con la lacra de los abusos a menores, y al tiempo que veía la luz el 'Informe Pensilvania' –en el que se demostraba que más de un millar de sacerdotes habían violado a niños durante décadas, con total impunidad–, el ex nuncio Carlo Maria Viganò lanzó la que se esperaba fuera la 'bomba definitiva' contra el pontificado del Papa Francisco. Una dura andanada, cuidadosamente elaborada por los sectores más ultracatólicos de la Curia vaticana, con el apoyo de grupúsculos mediáticos orquestados por el ex asesor de Donald Trump, Steve Bannon. En ella, acusaban a Jorge Mario Bergoglio de encubrir los abusos sexuales de un cardenal norteamericano, Theodore McCarrick, al que meses atrás él mismo había expulsado de la Iglesia.
Sin embargo, la jugada no salió bien: casi de inmediato, Viganò fue desacreditado, y las supuestas pruebas contra Francisco jamás aparecieron. Es más: se comprobó que Bergoglio sí había actuado contra McCarrick, quitándole la condición de cardenal, mientras que había sido el propio Viganò –defenestrado por el Papa como nuncio de EE.UU.– quien no había hecho cumplir unas supuestas sanciones impuestas por Benedicto XVI.
La situación ha llegado a tal punto que el propio general de los jesuitas –la mayor congregación religiosa del mundo–, Arturo Sosa, denunció hace unos días en el Meeting de Rimini la existencia de un "complot" en el interior de la Iglesia para "que el Papa Francisco renuncie". "Él no lo hará", subrayó el llamado 'Papa negro', quien advirtió que la lucha va más allá: "Creo que la estrategia final de estos sectores no es tanto forzar al Papa Francisco a renunciar, cuanto afectar a la elección del próximo pontífice, creando las condiciones para que el siguiente Papa no continúe profundizando el camino que Francisco ha indicado y emprendido en su lugar".
¿Y en España? Como ya desveló eldiario.es, no son pocos los prelados que muestran, en privado y con significativos silencios, su oposición a Bergoglio. Reig (Alcalá de Henares), Sanz (Oviedo), Herráez (Burgos), Demetrio (Córdoba) o Asenjo (Sevilla) son algunos de los más conocidos entre los obispos de hierro.
También, los en otros tiempos todopoderosos, cardenal Rouco Varela y obispo auxiliar de Madrid Juan Antonio Martínez Camino, ambos alineados en el sector más conservador, y que de cara a las elecciones de marzo buscan colocar al arzobispo de Oviedo como nuevo presidente de la Conferencia Episcopal. De este modo, la Iglesia española se convertiría en la más potente de las iglesias occidentales en mostrar (sin decirlo abiertamente, pero sí con la fuerza de los hechos) su oposición al Papa Francisco.
martes, 3 de septiembre de 2019
¿APARTADO?. ¡A LA CÁRCEL!
Tomado de antena3.com
El Vaticano ha apartado del sacerdocio a Tomás Pons. El cura acusado por haber abusado sexualmente de menores no podrá volver a ejercer el sacerdocio.
Además de la prohibición de ejercer la Santa Sede incluye en su castigo al párroco el veto para residir en la localidad donde se habrían cometido los abusos. Y la negativa a realizar actividades que incluyan tratos con menores de edad.
A través de esta dura penitencia el Papa Francisco quiere reafirmar su condena ante los abusos en la iglesia. En la misma dirección han ido las declaraciones del arzobispo de Gerona, que ha sido quien le ha comunicado su penitencia a este párroco de 91 años.
La investigación que acaba de concluir comenzó el pasado 4 de febrero. La comisión diocesana del Obispado de Girona ha consistido en recoger el testimonio de algunas de las víctimas y del párroco denunciado, así como de personas relacionadas con los hechos, como exalcaldes, en total una quincena.
El Vaticano ha apartado del sacerdocio a Tomás Pons. El cura acusado por haber abusado sexualmente de menores no podrá volver a ejercer el sacerdocio.
Además de la prohibición de ejercer la Santa Sede incluye en su castigo al párroco el veto para residir en la localidad donde se habrían cometido los abusos. Y la negativa a realizar actividades que incluyan tratos con menores de edad.
A través de esta dura penitencia el Papa Francisco quiere reafirmar su condena ante los abusos en la iglesia. En la misma dirección han ido las declaraciones del arzobispo de Gerona, que ha sido quien le ha comunicado su penitencia a este párroco de 91 años.
La investigación que acaba de concluir comenzó el pasado 4 de febrero. La comisión diocesana del Obispado de Girona ha consistido en recoger el testimonio de algunas de las víctimas y del párroco denunciado, así como de personas relacionadas con los hechos, como exalcaldes, en total una quincena.
lunes, 2 de septiembre de 2019
LAS ESCLAVAS DEL BUEN PASTOR
Tomado de cadenaser.com
“El trabajo forzado nunca está justificado, las monjas debían darnos amor, apoyo, ayuda, educación… pero nunca fui a una escuela, jamás, y tenía catorce años. Nunca íbamos a dormir. La hermana venía cada noche a dame unas pastillas. El día en el que yo estaba cansada me mandaban a trabajar igualmente. Había máquinas eléctricas, pero no me podía ni sentar delante porque estaba mareada todo el rato. Nos designaron un número que estaba en nuestra ropa y en nuestras compresas. Cuando teníamos la regla lo teníamos que escribir en una pizarra para que todo el mundo lo supiera.
Si nos poníamos malas nos daban quizás una aspirina, pero nada más. No había tiempo para ponerse mala o quedarse en la cama. No aprendimos nada útil, sólo a obedecer. Si decíamos no a algo, recibíamos un castigo. Cuando me echaron del convento a los dieciocho años fui a mi casa, pero mi familia no me quería, decían que estaba loca, me fui. Años después me casé, pero una relación con nosotras nunca funciona. Cómo vamos a dar amor a otras personas si nunca nos lo dieron o nos enseñaron cómo. Fue un tiempo horrible, pero ya terminó. Aquí estoy. Ahora es nuestro turno”.
Este es el relato de Joke Vermeulen. Tiene 63 años y fue una de las 15.000 adolescentes que fueron secuestradas de sus familias y entregadas a la congregación religiosa holandesa Nuestra Señora del Buen Pastor donde fueron explotadas por las monjas en lavanderías y en talleres de costura. Varios monasterios de la congregación repartidos por todo el país explotaron, se calcula, a unas 15.000 adolescentes entre 1860 y 1973. Las supervivientes han declarado la guerra al Estado holandés y amenazan con ir a los tribunales contra su propio país si no se reconoce públicamente ese daño causado y no se las indemniza por someterlas a trabajos forzados durante su adolescencia.
Las mujeres que se están movilizando ahora contra las monjas y contra el Estado holandés fueron víctimas de la institución católica después de la Segunda Guerra Mundial porque son las que aún están vivas como para llevar sus casos ante la justicia. El experto en trabajo infantil Jean Van Dyke, que ha investigado estos casos, cuenta que “los abusos se llevaron a cabo durante alrededor de un siglo, pero estamos centrando nuestra atención en lo que pasó después de la Segunda Guerra Mundial, y por lo que sabemos en Holanda esta práctica de trabajo forzado ha continuado hasta 1978, es bastante reciente y por eso podemos ahora movilizar a las víctimas”.
“El trabajo forzado nunca está justificado, las monjas debían darnos amor, apoyo, ayuda, educación… pero nunca fui a una escuela, jamás, y tenía catorce años. Nunca íbamos a dormir. La hermana venía cada noche a dame unas pastillas. El día en el que yo estaba cansada me mandaban a trabajar igualmente. Había máquinas eléctricas, pero no me podía ni sentar delante porque estaba mareada todo el rato. Nos designaron un número que estaba en nuestra ropa y en nuestras compresas. Cuando teníamos la regla lo teníamos que escribir en una pizarra para que todo el mundo lo supiera.
Si nos poníamos malas nos daban quizás una aspirina, pero nada más. No había tiempo para ponerse mala o quedarse en la cama. No aprendimos nada útil, sólo a obedecer. Si decíamos no a algo, recibíamos un castigo. Cuando me echaron del convento a los dieciocho años fui a mi casa, pero mi familia no me quería, decían que estaba loca, me fui. Años después me casé, pero una relación con nosotras nunca funciona. Cómo vamos a dar amor a otras personas si nunca nos lo dieron o nos enseñaron cómo. Fue un tiempo horrible, pero ya terminó. Aquí estoy. Ahora es nuestro turno”.
Este es el relato de Joke Vermeulen. Tiene 63 años y fue una de las 15.000 adolescentes que fueron secuestradas de sus familias y entregadas a la congregación religiosa holandesa Nuestra Señora del Buen Pastor donde fueron explotadas por las monjas en lavanderías y en talleres de costura. Varios monasterios de la congregación repartidos por todo el país explotaron, se calcula, a unas 15.000 adolescentes entre 1860 y 1973. Las supervivientes han declarado la guerra al Estado holandés y amenazan con ir a los tribunales contra su propio país si no se reconoce públicamente ese daño causado y no se las indemniza por someterlas a trabajos forzados durante su adolescencia.
Las mujeres que se están movilizando ahora contra las monjas y contra el Estado holandés fueron víctimas de la institución católica después de la Segunda Guerra Mundial porque son las que aún están vivas como para llevar sus casos ante la justicia. El experto en trabajo infantil Jean Van Dyke, que ha investigado estos casos, cuenta que “los abusos se llevaron a cabo durante alrededor de un siglo, pero estamos centrando nuestra atención en lo que pasó después de la Segunda Guerra Mundial, y por lo que sabemos en Holanda esta práctica de trabajo forzado ha continuado hasta 1978, es bastante reciente y por eso podemos ahora movilizar a las víctimas”.
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