sábado, 14 de diciembre de 2019

LA IGLESIA DEMENTE

Tomado de elconfidencial.com

El 5 de diciembre de 2014, el 'Diario de Burgos' informó del intento de suicidio de una menor (17 años) tras 13 exorcismos bendecidos por el obispo de Burgos. Ese mismo día, el Arzobispado de Burgos reconoció el exorcismo, con matices. Según el arzobispado, los 13 exorcismos acabaron cuando los padres decidieron que su hija estaba "sanada". Seis tíos de la menor pensaron que la palabra correcta no era "sanada", sino "maltratada". Respaldados por su sobrina, denunciaron el caso en el Servicio de Atención de Menores (agosto de 2014).

El 26 de agosto de 2014: una jueza abrió diligencias tras tomar declaración a la presunta endemoniada. La autoridad judicial habló de "posible existencia de delito de violencia de género, lesiones y maltrato familiar". La menor declaró a la policía que, desde 2012, tenía "anorexia y ansiedad", y había empezado a flagelarse: dejó de comer "para hacer penitencia" y se hacía "cortes en las muñecas". Aconsejada, según ella, por su madre y el grupo religioso Milicia de la Santa María.

A finales de 2012, inició un periplo por psiquiátricos. Tuvo varios enfrentamientos fuertes con sus padres. Intentó suicidarse (septiembre 2013) tirándose de un tercer piso. Sobrevivió por poco.
Anorexia, ansiedad, comportamiento límite... Asesorados por catequistas de su entorno, los padres decidieron que su hija estaba poseída por belcebú. La hora de los exorcismos.

"La tumbaron en el suelo a los pies del altar, pero como intentó escaparse, tras ponerse muy nerviosa, la sujetaron por los brazos y se sentaron encima de las piernas. Mientras un señor le sujetaba la cabeza, una señora 'le ponía un crucifijo y apretaba con fuerza'. Le hicieron daño y le causaron una herida, además de colocarle imágenes de santos por todo el cuerpo... El exorcista estuvo rezando el rosario y otras oraciones de sanación. Le hizo beber agua con sal exorcizada y se dirigía a ella voceando expresiones como: '¿Quién eres, Satanás, Belcebú, el diablo en persona?' Y también: 'Bestia inmunda, dixi mi como tu a dominaris'. Como el diablo no contestó, concluyó que la posesión era total y le recomendó, según la joven, que dejara de tomar la medicación prescrita por su psiquiatra. Durante el exorcismo sintió dolor, miedo e impotencia por no poder escapar, pese a que pidió varias veces que cesaran... Según la denuncia, esta ceremonia se repitió hasta en 13 ocasiones. En vista de que no tenían mucho éxito fue obligada a rezar todos los días y uno de ellos se desmayó por llevar mucho tiempo de pie. Su padre le dio varias patadas mientras le gritaba que se levantara. En otra ocasión, al no querer rezar el rosario, le ataron las piernas y las manos y le introdujeron una braga en la boca".

Los 13 exorcismos se hicieron en Valladolid, dirigidos por Jesús Hernández Sahagún, sacerdote de la Diócesis de Valladolid y canónigo penitenciario de la catedral. En diciembre de 2014, Hernández Sahagún defendió su trabajo en una entrevista en 'El Mundo/Diario de Valladolid': "Era un caso de posesión", "estaba poseída por el diablo", "no entiendo el revuelo", fue un "ritual perfectamente reglado y autorizado al más alto nivel".

La Sociedad Española de Psicología Clínica sacó un comunicado para "deplorar el desconocimiento de los problemas psicológicos. Los síntomas de ansiedad, anorexia, los deseos de suicidio o las ideas delirantes que haya podido sufrir esta joven (o quizás sus padres), con toda probabilidad, explicables contextualmente por sus circunstancias, su entorno y el marco social en el que están insertos, se tratan eficazmente con técnicas que cuentan con garantías experimentales".

La joven se suicidó el pasado mes de febrero. Tenía 22 años.

2 comentarios:

StM dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
StM dijo...

Cuánto daño ha hecho "el exorcista" y otras cosas, del cine, de la tele y qué sé yo qué burradas más por ahí...
¿Y no están, estos tipos y gente, esperando ningún juicio "civil", cómo es de justicia y no esa mierda supersticiosa de legos y neófitos sin escrúpulos y carentes de todo raciocinio?
¿Ver para creer?
Si alguien cabal hubiera visto esto, imagino que lo hubiera parado o avisado a quién lo pudiera parar.
Al final la chavala se ha suicidado
De pena
¿Entonces para qué valen todas las facultades de psiquiatría?

No sería mejor, y en más de alguna "parroquia", coger la cura por el sobaco y hacerle un test "psiquiátrico" para ver si está en sus cabales...O a los padres, a los catequistas.

Que una noticia de este tipo tenga este final y sin llegar, es para "encerrarlos a todos un tiempo a la sombra"...Al rincón de pensar...


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