lunes, 14 de noviembre de 2016

ESTE MURO SÍ PUEDE SER BUENO...

Tomado de lavanguardia.com
Michael Shermer, divulgador e investigador científico, defensor del escepticismo. 62 años. Nací y vivo en California. Casado, dos hijos. Me licencié en Psicología y me doctoré en Historia de la Ciencia. Fundé, dirijo y escribo en la revista Skeptic. Soy socialmente liberal y fiscalmente conservador. Soy ateo.

Usted era creyente. Sí, era un cristiano evangélico, creyente, hasta que empecé a estudiar la psicología de la creencia.

¿Y qué le pasó? Pude ver que todas las creencias religiosas se basaban en cuestiones sociales, culturales, emotivas o psicológicas. La fe es un aprendizaje, una transmisión.

Y cambió la creencia religiosa por la de la ciencia. Si naces en la India serás hindú y si naces en América serás cristiano, pero no hay una física india y una física americana, sólo hay una ciencia. La ciencia habla de la realidad, algo que podemos demostrar, que es indiscutible, y la fe religiosa es algo personal.

Sí, pero no por ello menos cierto. Un cristiano dice que Jesús resucitó, un judío no se lo cree, y no hay forma de conciliar “la verdad” de uno y otro. Pero en la ciencia todo es demostrable. Hoy podemos probar nuestros orígenes de forma empírica, no necesitamos a Dios para ello, y tenemos una idea bastante clara de que el universo salió de la nada, sin una fuente externa.

Entiendo el agnosticismo, pero me cuesta entender el ateísmo. Yo no me defino por lo que no creo sino por lo que creo. Desde la época de la Ilustración hemos avanzado en la creación de los derechos y los valores enraizados en la razón y el humanismo.

Vamos y venimos... El humanismo establece que todos nacemos con el derecho a ser tratados de la misma manera, y no necesitamos a Dios para esto, nosotros lo hemos creado.

Dicen algunos de sus colegas que la moral es innata. En todo caso se ha ido desarrollando y expandiendo hasta alcanzar los derechos de las mujeres, de los gais, de los animales..., y eso fue inventado a finales del siglo XVIII por filósofos europeos.

Sus ideas también son filosóficas… Razón y ciencia integradas. Mi principal propósito es que el mundo sea un sitio mejor a través de la ciencia, la razón y el escepticismo. Hace 500 años la gente creía que las plagas, las enfermedades y las tormentas se debían a mujeres poseídas y se las quemaba como brujas, era una idea loca, idiota.

Era una cuestión de poder. Una idea equivocada que la ciencia ha desmontado. Hoy ya nadie cree que los judíos emponzoñen los pozos, sabemos que los animales sienten dolor, que ser gay no es una elección retorcida. La ciencia elimina falsos mitos y como consecuencia todos estamos mejor.

¿Considera la religión un atraso? En general, sí. Me parece indispensable separar Iglesia de Estado. Debemos levantar un muro entre política y religión, y entre ciencia y religión.

¿No contempla la necesidad humana de espiritualidad?
Sí, es la necesidad de estar conectado con algo mayor a uno mismo, que te saque de ti y te conecte con los otros, y se puede encontrar en la naturaleza, el yoga, el trabajo voluntario... Pero otra cosa son las supersticiones, las creencias y las seudociencias. En EE.UU. hay gente que piensa que algunas vacunas causan autismo.